Procurador del Ministerio de la Mujer acusado de agredir a sus trabajadoras

Procurador del Ministerio de la Mujer acusado de agredir a sus trabajadoras

Cuatro mujeres que laboraron con el abogado Miguel Méndez Maúrtua lo denunciaron por maltrato y hostigamiento sistemáticos. Tres de ellas necesitaron tratamiento psiquiátrico y medicación para superar los cuadros de depresión, estrés agudo y ansiedad que sufrieron por las agresiones. La Fiscalía investiga el caso.
Bruno Amoretti

Bruno Amoretti

bruno.amorettia@gmail.com
Bruno Amoretti

Bruno Amoretti

bruno.amorettia@gmail.com

A Claudia, de 29 años, se le quiebra la voz cuando recuerda el infierno que vivió mientras trabajaba para el actual procurador del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP), Miguel Méndez Maúrtua.

“¿Por qué no te casas?, ¿por qué aún no tienes hijos? Se te va a pasar el tren”, recuerda ella que le decía Méndez, con sorna. “Su trato era tan humillante que, apenas me miraba, me iba al baño a llorar”, relata, moviendo las manos con nerviosismo.

Cuatro mujeres, entre ellas una paciente oncológica y una embarazada, denunciaron penalmente al procurador del Ministerio de la Mujer por supuestamente haberlas maltratado y humillado cuando trabajaban bajo su mando en el MIMP, entre finales del 2018 e inicios del 2019.

Las denuncias de sus extrabajadoras motivaron que a Méndez se le abriera investigación por el presunto delito de agresión contra las mujeres, en la modalidad de violencia psicológica, en la Segunda Fiscalía Provincial Transitoria Corporativa Especializada en Violencia Contra La Mujer y los Integrantes del Grupo Familiar. Méndez, de 50 años, trabaja como procurador del MIMP desde noviembre del 2018. Fue nombrado por el gobierno de Martín Vizcarra.

Dos de las víctimas ofrecieron sus testimonios grabados a EL FOCO, aunque pidieron mantener sus identidades en reserva por temor a represalias. Una de ellas sigue laborando en la cartera de la Mujer y la otra trabaja en el Poder Judicial. Las declaraciones de las otras dos denunciantes, Zoila Y.R., de 57 años, y Telecila Z.E., de 64 años, están descritas en numerosos documentos del Ministerio Público y el Poder Judicial, a los que este medio tuvo acceso.

Méndez, en entrevista con El FOCO, se declaró inocente del delito que se le imputa y aseguró que es víctima de una “represalia” en su contra, al que las denunciantes se habrían prestado con acusaciones “inventadas”, supuestamente por haber descubierto malos manejos en la Procuraduría Pública del Ministerio de la Mujer, entre los años 2012 al 2018, antes de su nombramiento en el cargo.

Pero el expediente judicial del caso muestra que el defensor del Estado hizo abuso del poder que le otorga su cargo para humillar a sus empleadas con frases machistas e hirientes que han mellado sus capacidades laborales y autoestima.

Las cuatro denunciantes fueron sometidas a exámenes psicológicos y los resultados arrojaron que sufrieron de depresión, estrés agudo y ansiedad, debido a las presuntas agresiones del procurador Miguel Méndez.

Tres de las víctimas necesitaron tratamiento psiquiátrico y medicación, de acuerdo con los documentos examinados por El FOCO. El 15º Juzgado de Familia de Lima Sub-Especializado en Violencia contra la Mujer les otorgó a todas ellas medidas de protección contra el procurador del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, las cuales se mantienen vigentes hasta ahora.

“Me sentí humillada”

Los testimonios de las cuatro denunciantes son bastante similares entre sí. Claudia, quien quedó embarazada cuando trabajaba como asistente legal de la Procuraduría del Ministerio de la Mujer, recuerda que, en una ocasión, Méndez la vio en la oficina cargando expedientes y le dijo: “No vas a poder tener hijos si sigues cargando tanto peso”. Corría el 2019 y ella tenía, por entonces, 26 años.

Méndez, según el testimonio de Claudia, no la llamaba por su nombre, le repetía que no era abogada titulada y la hacía sentir inferior a sus compañeros de trabajo por no tener el grado de bachiller. “Me hablaba con desprecio y, cuando me dirigía la palabra, era para tratarme mal. Decía que las mujeres deberían estar en la cocina y dedicarse a la casa”, cuenta. Ella pensó en renunciar, pero no pudo hacerlo porque era el sustento de su madre que padece de diabetes.

El punto de quiebre para Claudia fue cuando Méndez le dijo que no sería una profesional exitosa porque no había tenido un padre a su lado. “La mujer por sí sola no puede criar a un hijo y más aun siendo mujer”, afirma ella que le soltó el procurador. “Para mí eso fue un antes y un después”, señala Claudia, quien conoció a su padre a los 23 años y fue criada por su madre. “Ella hizo enormes sacrificios para que pudiera estar donde estoy ahora”, cuenta, sollozando.

Laura, de 44 años, es otra de las víctimas del defensor del Estado. Ella llegó a la Procuraduría del MIMP en noviembre del 2017, antes de que Méndez se encargara de dicha dependencia. En el año 2016 le detectaron cáncer de mama, por lo que fue sometida a quimioterapias. Laura afirma que Méndez estaba al tanto de que ella era una paciente oncológica y, a pesar de ello, la trató como una inútil.

La extrabajadora del procurador recuerda claramente un desagradable episodio ocurrido a mediados de enero del año 2019. “¿Tu no ves que acá todos son abogados?”, le increpó Méndez, a boca de jarro, cuando ella ingresó a su oficina para entregarle un encargo. “Yo te recomiendo que pidas tu cambio a recursos humanos. En otro lugar te pueden poner a contestar el teléfono. No quiero ser causante de que tu enfermedad vuelva”, le dijo. Laura es educadora de profesión y, a causa del cáncer que sufrió, fue derivada a la Procuraduría como apoyo administrativo, luego de haber trabajado durante varios años en un programa infantil del MIMP.

Las palabras de Méndez hicieron que Laura saliera corriendo de su despacho para refugiarse en el baño, donde se echó a llorar. “Me fui llenando de rabia. Nunca me habían violentado como lo hicieron en ese lugar”, señala a El FOCO.

Diagnósticos psicológicos del Ministerio Público, de abril del 2019, de tres de las mujeres que acusan al procurador Miguel Méndez de maltrato. Las agresiones provocaron en ellas depresión, ansiedad y estrés agudo.

Laura sostiene que Méndez, en un inicio, le encargó labores que requerían cierto esfuerzo físico, a pesar de que su estado de salud era frágil debido a las quimioterapias. “No tengo el seno izquierdo y me sacaron 21 ganglios de mi brazo. Por eso la fuerza que tengo en la mano izquierda es casi nula”, precisa.

El procurador colocó a Laura a cargo del foliado de documentos, lo que le causó una tendinitis, que es la inflamación de un tendón debido a un golpe o a un esfuerzo excesivo. Méndez, luego, empezó a enviarla con frecuencia a recoger notificaciones judiciales en el centro de Lima. “Me iba llorando de impotencia porque él sabía cuál era mi condición y no fue comprensivo conmigo”, indica.

Tanto Claudia como Laura coinciden en describir a Méndez como una persona machista y misógina que no solía alzar la voz para maltratarlas. “No era de gritar, pero se paraba a tu costado a decir cosas hirientes”, recuerda Laura.

Lo mismo dice haber vivido Zoila Y.R., mientras se desempeñaba como asesora legal en el despacho del procurador Miguel Méndez. La abogada declaró que Méndez llegó a decirle: “Deberías tener un marido en tu casa porque no trabajas bien”. Estos comentarios se habrían repetido regularmente, entre noviembre y diciembre del 2018. “Me sentí humillada en mi calidad de mujer y de profesional”, aseguró Zoila durante un interrogatorio en una oficina de la comisaría de Pueblo Libre.

Testimonio de Zoila Y.R., brindado el 11 de abril del 2019, que obra en el expediente de la Fiscalía sobre las agresiones del procurador Méndez. “Me siento humillada en mi calidad de mujer y de profesional, a raíz de la incomodidad, de los maltratos”, narró la víctima.

La cuarta denunciante es Telecila Z.E., quien fue secretaria de la Procuraduría del MIMP desde el 2014 hasta el 2019. En su declaración recogida por el Centro de Emergencia Mujer (CEM) de Pueblo Libre, Telecila narró que, cuando Méndez llegó a la Procuraduría, en noviembre del 2018, empezó a hostigarla constantemente hasta obligarla a cambiarse de trabajo.

“Decía que ahí sólo deberían trabajar hombres y no mujeres”, manifestó la secretaria, según la documentación del CEM en poder de El FOCO. “Fui humillada y desvalorizada. Me decía: ‘No sabes trabajar. No haces un buen trabajo’. Sólo buscaba bajarme la moral. Siempre lo hacía con un tono burlón, prepotente, autoritario y dominante. Se aprovechaba del cargo para hacer abuso de autoridad. Sus palabras lastimaban mi capacidad laboral y autoestima”, testificó Telecila.

El 25 de febrero del 2019, tres meses después de que fuera nombrado en el cargo de procurador del Ministerio de la Mujer, Méndez puso a Zoila Y.R. y a Telecila Z.E. “a disposición” de la Oficina de Recursos Humanos del MIMP, a fin de que les abran procesos administrativos sancionadores. A Zoila la acusó de que no apelaba a tiempo las sentencias y casaciones de los procesos judiciales. A Telecila le imputó que tenía un “trato descortés” con ciertos funcionarios y que “incurría en demora” al registrar a tiempo la documentación de los legajos. Ambas fueron derivadas a otras dependencias.

Las dos trabajadoras, sin embargo, aseguraron que se vieron obligadas a salir de la Procuraduría del MIMP, en medio de fuertes crisis emocionales. “(Los maltratos del procurador Miguel Méndez) me ocasionan estrés, tristeza, impotencia, cólera, llanto y alteración de mi sueño. Tengo mucho apetito y dolores de cabeza”, declaró Telecila en la comisaría de Pueblo Libre. “La situación se volvió insoportable. (Esto) me ha generado una opresión en el pecho y llanto… me siento nerviosa”, relató Zoila en su testimonio.

Dos semanas después, el 11 de marzo del 2019, Claudia, Laura y Telecila, con el respaldo de algunos compañeros de trabajo, acordaron enviar escritos al despacho de la ministra de la Mujer, a la Defensoría del Pueblo y al Consejo de Defensa Jurídica del Estado, denunciando los supuestos maltratos que habrían recibido del procurador Miguel Méndez Maúrtua.

Testimonio de Telecila Z.E. brindado al Centro de Emergencia Mujer (CEM) de Pueblo Libre, el 9 de abril del 2019. “Fui víctima de violencia de género, hostigamiento psicológico y económico de parte del procurador Sr. Miguel Ángel (Méndez)”, contó.

Con el paso de los días, Claudia empezó a sentirse aún más hostilizada. En abril del 2019, Méndez pidió que le abrieran dos procesos disciplinarios por supuestas malas prácticas e inconductas funcionales mientras trabajó bajo su mando en la Procuraduría del Ministerio de la Mujer. Ambos procesos disciplinarios fueron archivados, según pudo verificar EL FOCO.

Para entonces, la salud emocional de Claudia ya estaba hecha trizas. “Tengo ganas de irme de aquí, pero no puedo porque yo solvento los gastos de mi madre. Soy hija única y ella es diabética. Se encuentra mal de salud. Ya no sé qué hacer. Recién empiezo mi vida profesional”, les dijo Claudia a las autoridades del CEM de Pueblo Libre, a fines de abril del 2019, según la documentación a la que este medio tuvo acceso. “La cara se me adormece, vomito, no paro de llorar. A veces pienso que seguro estoy exagerando, pero su trato (de Méndez) conmigo me ha afectado mucho. Siento temor”, se quejó.

Claudia tuvo que recibir tratamiento psiquiátrico en el Centro Materno Infantil Juan Pablo II, en Los Olivos. Fue diagnosticada con trastorno ansioso depresivo, un cuadro marcado por tristeza, ansiedad recurrente, fatiga, irritabilidad, sensación de desesperanza, pesimismo y también baja autoestima.

Laura y Claudia estaban contratadas bajo la modalidad CAS, lo que significaba que sus contratos eran renovados temporalmente. En el caso de Laura, el procurador Miguel Méndez le renovaba el contrato laboral cada mes. “Tenía demasiado miedo. A veces me levantaba a las tres de la mañana pensando en que, al día siguiente, me iba a quedar sin trabajo”, narra Laura.

Claudia estuvo con descanso médico por indicación del psiquiatra y, cuando volvió a la Procuraduría del Ministerio de la Mujer, fue informada que Méndez no le renovaría el contrato. Presentó su carta de renuncia el 12 de abril del 2019.

“El ambiente laboral era pésimo”, dice Rosa, una testigo de los hechos que brindó su testimonio y pidió no ser identificada por temor a represalias.

Izquierda: Certificado de salud mental de Claudia con diagnóstico “transtorno ansioso depresivo” emitido por el psiquiatra Óscar Vizcarra Turri. Derecha: Oficio del CEM solicitando “de manera urgente y gratuita” el servicio de psiquiatría a Laura. Ambos documentos fueron emitidos en abril y agosto del 2019, cuando las dos mujeres trabajaban para el procurador Miguel Méndez.

Rosa recuerda con claridad cuando Claudia entró llorando a su oficina y le dijo que “ya no aguantaba más”. “Yo le indiqué que debía denunciar al procurador en la comisaría, que debió hacerlo desde el inicio”, afirma Rosa a El FOCO.

A mediados de abril del 2019, las cuatro trabajadoras de la Procuraduría del Ministerio de la Mujer acudieron al CEM de Pueblo Libre para denunciar a Méndez por supuestos maltratos psicológicos. Fueron evaluadas por Patricia Atocha Montero, una psicóloga del Programa Nacional Aurora y especialista en casos de violencia. Las pericias arrojaron que Claudia y Laura pasaban por un “episodio ansioso depresivo”. Telecila Z.E. resultó con estrés agudo y Zoila Y.R. con “desarrollo de episodio ansioso”. Todas ellas fueron derivadas a centros de salud para ser sometidas a tratamientos psicológicos y psiquiátricos.

Laura, Claudia y Telecila llevaron tratamientos psiquiátricos y recibieron medicación por las supuestas agresiones del procurador del MIMP, según las recetas médicas que se les expidieron. “En septiembre de ese año (2019) el psiquiatra me diagnosticó depresión severa. Me dio descanso médico por ocho días y me recetó alprazolam por 30 días para dormir”, manifiesta Laura.

El procurador Miguel Méndez, en entrevista con este medio, alegó que los informes psicológicos del CEM de Pueblo Libre sobre sus cuatro extrabajadores no se ajustan a los “protocolos técnicos” del Ministerio de la Mujer para estos casos. “Los cuatro informes del CEM emitidos por la misma psicóloga son cuestionables”, aseguró Méndez. Y agregó: “Hay una especie de confabulación para poder direccionar el resultado (de dichos informes psicológicos)”.

La psicóloga Patricia Atocha, del CEM de Pueblo Libre, ratificó a El FOCO las conclusiones de las evaluaciones realizadas por su despacho. De hecho, un quinto informe psicológico, fechada el 22 de abril del 2019, realizó un perfil bastante claro sobre el agresor de Claudia: muestra “indiferencia, conducta y actitud agresiva. (Es) prepotente, dominante, autoritario, hace uso y abuso de su cargo, humilla, desvaloriza, mella la autoestima, hostiga, angustia y promueve el miedo y el estrés”, señala el documento.

Izquierda: Resolución judicial del 16 de mayo del 2019 que otorga las medidas de protección a las cuatro trabajadoras del procurador Miguel Méndez. Derecha: Oficio, del 24 de agosto del 2021, de la fiscal superior Kelly Calderón Pérez que dispone ampliar investigación contra Méndez por un “periodo prudencial”.

Méndez no sólo insiste en su inocencia, sino que aprovechó la entrevista con este medio para atacar a sus extrabajadoras de la Procuraduría. “Yo recién me entero de que la señora Zoila Y.R. es una persona divorciada con maltrato en su familia. Averigua si es verdad, si ella ha tenido o no una niñez o adolescencia maltratada”, manifestó el procurador, sin ruborizarse. “La señora Telecila Z.E., que es miembro del sindicato, también está divorciada. Entonces, ¿son personas que pueden andar en la vida normal? ¿O sea, un rompimiento matrimonial no te podría romper psicológicamente? Laura es una persona que dice —porque tampoco lo sabía, a mí nunca me comentó— que tiene cáncer. ¿Una persona que tiene cáncer no tiene algún tipo de secuela psicológica? Y la otra señora, Claudia, yo no sé si ha tenido algún tipo de tratamiento”, disparó Méndez.

La versión del procurador es falsa. El FOCO tiene en su poder documentos que indican que Méndez estaba notificado del cáncer de mama que padeció Laura y otros reportes que apuntan a que los padecimientos psiquiátricos de sus extrabajadoras se originaron por los maltratos que recibieron cuando trabajaron para él.

En el desamparo

Claudia y Laura aseguran que solicitaron por escrito una reunión personal con la exministra de la Mujer, Gloria Montenegro, para informarle personalmente de las humillaciones de su procurador, pero dicen que ella no les dio respuestas.

Montenegro afirma que desconocía de las acusaciones de violencia contra la mujer en el despacho de Méndez. “Las veces que traté el caso de la Procuraduría fueron netamente por asuntos técnicos. Sobre (hechos de) violencia no tengo ningún documento no resuelto”. La exministra de la Mujer precisó a El FOCO que “creo que ninguna persona que maltrate o que haga violencia de ese tipo debe estar presente en la institución”.

La Secretaría Técnica de Procedimientos Administrativos Disciplinarios del MIMP tuvo conocimiento de estas denuncias desde el 15 de abril del 2019, y procedió a abrirle un proceso interno al procurador Méndez. Luego de más de un año de espera, el 2 de julio del 2020, este organismo técnico archivó el expediente bajo el argumento de que “no se advierten medios probatorios idóneos o suficientes para recomendar el inicio de procedimiento administrativo disciplinario al servidor, o no se advierte que la presunta conducta infractora estuviese tipificada”, según la documentación revisada por esta publicación.

Informe psicológico del 22 de abril del 2019 realizado en el Centro Emergencia Mujer (CEM) de Pueblo Libre por el psicólogo Johnny Martínez Machado, donde se detalla un perfil del procurador Miguel Méndez. “Presenta conducta y actitud agresiva, prepotente, dominante, autoritario, hace uso y abuso de su cargo”, concluyó el psicólogo.

La exministra de la Mujer Anahí Durand manifestó a El FOCO que durante su gestión se facilitó apoyo legal a las denunciantes, a través del Programa Aurora y terapia ocupacional. Durand dice que realizó coordinaciones puntuales para poner fin a la designación del procurador Miguel Méndez. “Desde el lunes 3 de enero de este año se procedió a realizar consultas al Minjus para concretar el cambio de procurador, pero los cambios en el gabinete impidieron que se lograran avances sustantivos. No sé si la actual gestión insistió en ello”, respondió por escrito.

Durand no precisó con qué autoridad del Ministerio de Justicia había realizado las consultas. Ella fue titular del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables desde el 29 de julio del 2021 hasta el 2 de febrero de este año, durante el gobierno de Pedro Castillo. Otras tres ministras que pasaron por la cartera de la Mujer mientras Méndez se desempeñó como procurador fueron Rosario Sasieta, Silvia Loli y, brevemente, Katy Ugarte, quiénes no pudieron ser ubicadas para oír sus comentarios.

A lo largo de los últimos días El FOCO hizo numerosos esfuerzos para intentar recoger los descargos de la actual ministra de la Mujer, Diana Miloslavich, sobre este caso. Hasta el cierre de este informe no se obtuvo respuesta alguna.

De acuerdo con cifras no actualizadas del Ministerio de Trabajo y Población del Empleo, los casos de hostigamiento sexual laboral durante el 2020 ascienden a 471 a nivel nacional. El 99 % de los denunciados en estos procesos son hombres.

Saulo Galicia, abogado laboralista y docente de la maestría de Relaciones Laborales en la Pontificia Universidad Católica, sostiene que es inconcebible que la solución inmediata a nivel administrativo haya sido desplazar a tres trabajadoras y permitir que una renuncie, sin sancionar al agresor.

“Cuando una persona denuncia una infracción administrativa, automáticamente surge una serie de medidas de protección, y una de esas medidas es la obligación de renovar los contratos. La solución no es buscar mover al personal, porque las personas se ven expuestas a perder su trabajo y su línea de carrera. Aquí hay un caso grave de negligencia al no haber respondido rápidamente frente a una situación de violencia”, apunta el abogado laboralista.

Diana Miloslavich, actual ministra de la Mujer y Poblaciones Vulnerables: no respondió a las reiteradas solicitudes de entrevista de EL FOCO. (Foto: Andina).

En diversos momentos de sus testimonios, Claudia y Laura afirman haber conversado sobre el caso con César Calmet Bueno, director por ese entonces de la Oficina de Recursos Humanos del MIMP. Ellas dicen que Calmet no les dio otra salida, salvo “soportar” el carácter agresivo de Méndez. El FOCO buscó a Calmet y éste declaró que “lo ideal para nosotros fue buscarles la tranquilidad emocional del caso a las personas que estaban en ese momento trabajando. Todos los comentarios que me llegaban a mi yo los ponía inmediatamente a conocimiento de la Secretaría Técnica de Procedimientos Administrativos”. Según la versión de Calmet, las denunciantes no presentaron “más evidencias”.

“A su vez me enteré de que no había una posición clara por parte de la Procuraduría General de la República, tampoco por parte del Ministerio. Entonces yo tenía que velar sobre todo para que estas personas no continúen en ese círculo”, manifestó.

Han pasado más de tres años y, a nivel penal, las investigaciones siguen en el limbo de la instancia preliminar en el Ministerio Público. Los indicios sugieren que el escaso apoyo del CEM de Pueblo Libre a las denunciantes a lo largo del tiempo, sumado a unas pasivas diligencias fiscales, allanaron el camino para que este caso quede en el olvido, como otros de similar naturaleza.

El 23 de abril del 2019, luego que las víctimas pasaran por el informe psicológico, el CEM de Pueblo Libre presentó finalmente una denuncia por los presuntos actos de agresiones contra la mujer, en la modalidad de violencia psicológica, económica y de género en contra del procurador Miguel Méndez.

Casi un mes después, el 16 de mayo, el 15° Juzgado de Familia de Lima Sub Especializado en Violencia contra la Mujer, a cargo de la jueza Virginia Arroyo Reyes, otorgó las medidas de protección a las cuatro denunciantes.

Izquierda: Anahí Durand, exministra del MIMP durante el gobierno de Pedro Castillo. Derecha: Gloria Montenegro, extitular de la cartera de la Mujer designada en el gobierno de Martín Vizcarra. Ambas mantuvieron al procurador Miguel Méndez en su cargo. (Fotos: Andina)

En un inicio, la abogada del CEM de Pueblo Libre, Lita Bernedo Puente, estuvo a cargo de la defensa de las extrabajadoras de la Procuraduría del Ministerio de la Mujer. Tanto Laura como Claudia cuentan que Bernedo “se quedaba dormida”, mientras ellas le narraban sus testimonios. Al respecto, el Programa Nacional Aurora, responsable de los CEM a nivel nacional, señaló brevemente a este medio que Bernedo dejó de trabajar en dicha entidad hace tres años.

Las denunciantes señalan, a su vez, que el CEM de Pueblo Libre actuó con lentitud en este caso, permitiendo que la investigación no avanzara con celeridad. Este organismo respondió de manera formal a EL FOCO que “la demora no se ha dado en la actuación de los CEM, sino a nivel de las investigaciones a cargo de la Fiscalía, en su calidad de titular de la acción penal”.

En un principio, la fiscal provincial a cargo de la investigación era Sofía Herrera Pérez del segundo despacho de la Segunda Fiscalía Provincial Transitoria Especializada en Violencia contra la Mujer. En mayo del 2021, Herrera archivó el caso con el argumento de que las pericias psicológicas realizadas por el Instituto de Medicina Legal a Telecila Z.E. y Zoila Y.R., en diciembre del 2019, no determinaron “lesiones psicológicas en ellas, sino corroborado la reacción ansiosa compatible a conflicto”.

Tres meses después, en agosto del 2021, la fiscal superior Kelly Calderón desestimó el dictamen de Herrera y dispuso ampliar las investigaciones. Quien está a cargo de la investigación ahora es Mercy Balboa Tema, fiscal provincial adjunta del despacho liderado por Herrera.

Desde abril de este año se han iniciado por primera vez audiencias orales para determinar si las medidas de protección contra las cuatro denunciantes se mantienen o no. Ellas se han visto obligadas a narrar sus testimonios una y otra vez ante las autoridades.

Izquierda: César Calmet Bueno, exdirector de Recursos Humanos que recibió las quejas de las cuatro trabajadoras de la Procuraduría. Derecha: Conclusiones del informe emitido el 2 de julio del 2020 por el Ministerio de la Mujer, donde se manda al archivo el proceso disciplinario contra Miguel Méndez.

El procurador Miguel Méndez entregó a este medio una serie de fotos grupales y conversaciones de WhatsApp que, según su versión, probarían que su relación con las denunciantes era supuestamente profesional y cordial. Las fotografías datan de noviembre y diciembre del 2018, salvo una de enero del 2019 durante el cumpleaños de Claudia. En esta última imagen aparecen únicamente la agasajada y Zoila. Las conversaciones por chat entre Méndez y tres de sus denunciantes no demuestran ninguna relación de camaradería entre ellos: tratan sobre permisos de salud o comentarios de trabajo, usuales en una relación entre un jefe y sus subordinados. Solo eso.

En la actualidad Claudia, Laura, Zoila Y.R. y Telecila Z.E. han tomado rumbos distintos. No han vuelto a cruzarse ni a hablar, salvo cuando acuden a las audiencias del Poder Judicial para revivir lo ocurrido. En el trabajo las cuatro se consideraban buenas compañeras y recuerdan con cariño las viejas épocas en el MIMP, antes de que el procurador Miguel Méndez les mostrara el infierno.

“Yo tenía metas. Quería hacer una línea de carrera en el Ministerio de la Mujer Pero él (Méndez) llegó y truncó esos sueños”, repite Claudia, con desconsuelo. Lo único que ella y sus compañeras aguardan es que algún día se haga justicia.

¿Ya eres suscriptor en Patreon?

Sigue los siguientes pasos:

1) Haz click en el botón “Ingresa” en la barra superior.

2) Da click en “Log In with Patreon”. 

3) Inicia sesión y dale a “allow/permitir” cuando aparezca la siguiente imagen.

3) Deja que procese la operación. Luego debería aparecerte la siguiente barra gris con tu usuario.

4) ¡Listo! Tu usuario de Patreon ya ha sido convalidado en nuestra web y podrás ver todos nuestros contenidos.

Comentarios de nuestros suscriptores

Deja una respuesta