Caretas, la legendaria revista de Enrique Zileri, entra en proceso de liquidación

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on print

*El autor de este informe fue reportero de Caretas entre el 2011 y 2014. Considera a Caretas su escuela periodística.

Editora Novolexis SAC, la razón social con la que se edita la revista Caretas, ha entrado en liquidación. La decisión ha sido tomada en la Junta de Accionistas que se celebró el último 28 de septiembre. Los accionistas de Caretas son los cinco hijos del mítico periodista Enrique Zileri Gibson, fallecido el 24 de agosto del 2014. El camino de la liquidación ha sido puesto en marcha a pocas semanas de que Caretas cumpla su aniversario número setenta.

El fin de Editora Novolexis se da en medio de una lucha sin cuartel entre los hermanos Zileri, quienes no se han puesto de acuerdo sobre qué hacer con el mayor legado de su padre. Caretas lleva dos meses sin aparecer oficialmente. El pasado 4 de septiembre en algunos puestos de periódicos apareció una edición de Caretas dirigida por Marco Zileri, pero ella no contaba con el aval de la empresa ni del gerente general Sebastián Zileri.

Marco y Sebastián –los dos hijos hombres de Enrique Zileri– son los artífices de que la histórica revista esté hoy a punto de desaparecer. Ambos llevan décadas enfrentándose por el control de Caretas. La relación entre Marco y Sebastián es tan mala que, incluso, han llegado a las agresiones físicas y verbales. Cuando estaba vivo, Enrique Zileri era quien ponía aguas frías entre sus dos hijos. Ahora ya no hay nadie quien medie.

Los más perjudicados con la liquidación de Editora Novolexis son los trabajadores, quienes llevan quince meses sin cobrar sueldos. Hace dos años Caretas tenía en planilla a un centenar de empleados, hoy, según la Sunat, solo registra a 23. Lo paradójico es que la disminución de trabajadores no se debe a renuncias o despidos, sino a pedidos de licencias. Y es que renunciar a Caretas, en medio de la crisis financiera que vive la revista, significaba, sencillamente, no cobrar nunca tu liquidación.

Carta notarial que recibieron los trabajadores de “Caretas”, ayer 7 de octubre. Ahí se anuncia la liquidación de Editora Novolexis SAC, razón social con la que opera “Caretas”.

El proceso de cierre de Editora Novolexis está a cargo de la liquidadora Sonia Alva Rodríguez. La abogada fue quien el último miércoles 7 envió cartas a todos los trabajadores de Caretas comunicándoles la decisión de los hermanos Zileri. En la misiva, Alva comunica que la empresa funcionará solo hasta el 19 de octubre y pide a los trabajadores que ese día pasen a recoger sus respectivas liquidaciones.

La mayoría de los trabajadores –entre activos y con licencia– que todavía tiene Caretas no cree en la palabra de los Zileri. Algunos exempleados de Caretas, como la periodista Ruth Lozada y el caricaturista Mario Molina, llevan más de una década tratando de cobrar sus liquidaciones vía el Poder Judicial. Otros casos son más dramáticos. Uno de ellos es el de Clelia Gutiérrez, quien trabajó durante 37 años en Caretas y en el 2017 falleció esperando que la familia Zileri le pague su liquidación de S/ 38 095.

Los empleados de Caretas temen que la liquidación de Editora Novolexis sea una nueva argucia legal de los Zileri para enterrar sus deudas. Eso ya lo hicieron en el 2005, cuando dieron de baja a Empresa Editora Multimedia y crearon Editorial Novolexis. Cuando hicieron ese cambio, los trabajadores de Caretas aceptaron pasarse a la nueva compañía sin cobrar sus respectivas liquidaciones.

“Aceptamos porque los Zileri nos dijeron que nos iban a reconocer los años trabajados en Multimedia. Y que el edificio de Caretas era la garantía de que se iba a respetar nuestros derechos laborales”, cuenta un trabajador. Caretas desde hace dos décadas funciona en un edifico de siete pisos ubicado en plena Plaza de Armas, frente a Palacio de Gobierno. El edificio es el inmueble más valioso que tienen los Zileri, pero no está inscrito a nombre de ninguna empresa sino es parte del patrimonio de la familia.

Sebastián y Marco Zileri: hijos del legendario Enrique Zileri. Llevan años enfrentados por el control de “Caretas”.

Las cuentas de los Zileri llevan años en rojo y no logran mejorarlas pese a que han tenido que desprenderse de varios bienes. Hace dos años, por ejemplo, vendieron la casa familiar que tenían en la exclusiva urbanización Las Casuarinas. Según la central de riesgos Sentinel, Editora Novolexis registra una deuda de S/ 3.5 millones con sus proveedores.

Junto al edificio del Centro de Lima, lo otro más valioso que todavía tienen los Zileri es la marca Caretas. Sin embargo, ella está embargada desde el 2015. Ruth Lozada, periodista que trabajó durante 25 años en Caretas, logró esa medida debido a que los Zileri hasta hoy se niegan a pagarle su liquidación ascendente a S/ 65 800. Lozada consiguió las órdenes judiciales de embargo de la marca Caretas en razón a que las empresas de los Zileri no registraban propiedad alguna.

En medio de la crisis financiera de Caretas hay un hecho que llama la atención. El pasado 11 de junio, ingresó al Indecopi una solicitud para registrar una marca y un logo similar al de Caretas. La solicitud es de Diana Zileri Dougall, una de las hermanas de Marco y Sebastián. El pedido todavía no ha sido respondido. Diana Zileri es hoy la encargada de Caretas web, la única plataforma que se mantiene activa.

Reporte del Indecopi: la marca “Caretas” está embargada debido a una deuda laboral con la periodista Ruth Lozada. El último 11 de junio, Diana Zileri presentó una solicitud para registrar nuevamente la marca.

Cuando murió Enrique Zileri, sus hijos se dividieron en dos bandos. De un lado estaban Sebastián y Doménica, y del otro Marco, Diana y Drusila, quizá la más conocida de todos debido a que es la conductora principal del noticiero de ATV. Este ajedrez hizo que las cosas se queden tal y como las dejó el patriarca: Marco en la dirección de Caretas y Sebastián en la gerencia general. Sin embargo, a mediados del 2018, todo cambió. Diana decidió apoyar las decisiones de Sebastián, y Drusila renunció a intervenir en los temas empresariales de la familia.

Ese nuevo equilibrio de poderes hizo que, en diciembre del 2018, Marco perdiera la dirección de Caretas y que su puesto fuera asumido por quien era el subdirector de la revista: Enrique Chávez. El nombramiento de Chávez como director no gustó al interior de Caretas debido a que podía estar en tela de juicio la independencia periodística de la legendaria revista. Resulta que Chávez es conductor de TV Perú desde el 2014.

Retirado de Caretas por sus hermanos, Marco Zileri pasó a ser columnista del IDL-Reporteros. Chávez, mientras tanto, trató de hacer sobrevivir a Caretas a punta de practicantes y colaboradores sin sueldo. Las ventas, los anuncios y los publirreportajes, sin embargo, no dieron frutos en la gestión de Chávez. Por eso, a mediados de mayo, en plena pandemia de la COVID-19, Caretas en su versión impresa empezó a salir unas semanas sí y otras no.

En la primera semana de agosto la pelea entre los hermanos Zileri entró a un punto de no retorno. Marco Zileri envió un correo a todos los trabajadores de Caretas para anunciar que el 10 de agosto retornaría a la dirección de la revista. Era una decisión que había tomado de manera individual y sin el apoyo de ninguno de sus hermanos. Cuando llegó el 10 de agosto, Marco se apersonó al edificio de Caretas y se topó con un letrero: “Cerrado por fumigación”.

Cuando Marco pudo entrar al local de su familia, encontró que la mitad de los trabajadores de Caretas había pedido licencia. Y entre ellos estaba Enrique Chávez, el director interino. Sin periodistas y con la mitad de la planilla periodística de licencia, el 13 de agosto apareció un anuncio en la página de Facebook de Caretas. En él comunicaron: “Las ediciones impresas, ya espaciadas debido a la pandemia, se tomarán una pausa para volver con fuerza en la coyuntura del aniversario número 70 de la revista”. El anuncio era de la facción de Sebastián.

Comunicado de Sebastián Zileri, del 2 de septiembre, para que no impriman la edición de “Caretas” de su hermano Marco.

Marco no se quedó de brazos cruzados y empezó a reunir a experiodistas y extrabajadores de Caretas para sacar una edición impresa de la revista. Se reunió con anunciantes –públicos y privados– y logró recaudar S/ 84 000 para financiar la impresión de 8 mil ejemplares. Pero, cuando Marco fue a buscar a las imprentas, se topó con que Sebastián había enviado a todas las empresas del rubro un comunicado negando cualquier vínculo con la edición que alistaba su hermano.

Marco comunicó del sabotaje de su hermano en el chat que tiene con algunos trabajadores de Caretas. “El GG ha saboteado la edición impresa del jueves 3 a pesar que tiene facturado 84 mil soles en publicidad. Ha ordenado a la imprenta y a la distribuidora no imprimir ni distribuir. Tampoco ha firmado las órdenes de publicidad. Esta edición es el resultado de una idea editorial fuerza y mucho trabajo. No esta clara cuál es la razón de esta decisión, salvo un extraño concepto de autoridad”, escribió Marco en el chat llamado “Otro Gerente”.

Contra viento y marea, Marco logró conseguir una imprenta y la edición 2641 de Caretas apareció en los quioscos el 4 de septiembre. Fue una edición de solo sesenta páginas, cuando Caretas normalmente sale con ochenta y dos. La edición estuvo dedicada a la conmemoración de los 200 años del desembarco en el Perú del general José de San Martín. En el postón no aparecía el nombre de su hermano Sebastián ni de Diana, quien no promocionó la edición en la web ni en las redes sociales de la revista.

Comunicado del 12 de agosto: prometen relanzar “Caretas” en el aniversario número 70 de la revista.

La edición del 4 de septiembre fue lo último que se sabe de Caretas en su versión en papel. En las redes sociales, mientras tanto, la revista se dedica a rebotar virales y noticias de otros medios. Enrique Chávez, el último director que tuvo Caretas, ya tomó un nuevo rumbo: ha comenzado a dirigir la web DePolitika.pe, cuyos fundadores son los consultores políticos Juan Carlos Ruiz y Henry Rafael.

El Foco intentó recoger para este informe la versión de Marco y de Sebastián Zileri. Marco comentó: “Estoy al margen de la empresa desde enero del 2019, que tomé distancia para dedicarme a un proyecto que resultó un poco más accidentado de lo previsto. Pero confío en la identidad y resiliencia de los periodistas y trabajadores de Caretas para superar esta dura etapa”. Sebastián, por su parte, confirmó que Editora Novolexis ha entrado en un proceso de liquidación y pidió que se le “consulte antes de publicar”. Se le devolvió el mensaje, pero ya no volvió a responder. (*Luego de publicado el informe, Marco y Sebastián Zileri enviaron nuevos comentarios. Ver al final de este reportaje)

Con este reportaje a punto de publicarse, Caretas emitió un comunicado en sus redes sociales: “Sobre la información que circula en las redes sociales, esta casa editora le confirma a sus lectores y suscripciones que el proceso de reorganización continúa. Caretas se prepara para celebrar su 70 aniversario. Siga las noticias del día a día en caretas.pe”.

*Actualización:

-Marco Zileri: “La nota publicada es inexacta. No hay tal lucha de poder. Como puedes verificar, estoy al margen de la revista desde enero del 2019. Tampoco estoy de acuerdo con la liquidación y mucho menos con evadir las deudas”.

-Sebastián Zileri: “Editora Novolexis S.A.C. es una empresa cuya creación respondía a un mercado donde predominaban los ingresos por la venta de ejemplares y la publicidad en ese medio. En la última década con la masificación de los smartphones se magnificó el potencial del medio digital, consecuentemente, el mercado ha cambiado drásticamente donde el total de lectores ha aumentado de manera sustancial con cierta migración del impreso al digital, plataforma que ha permitido que por sí sola capte cientos de miles de nuevos lectores para Caretas. Este cambio en los medios de comunicación tradicionalmente impresos, ha producido una reducción sustantiva de ingresos complicando la configuración organizacional de las empresas. No existe medio en el mundo que no se haya visto afectado por esto. Si a esto le sumamos los efectos económicos en el mercado producto de la pandemia, donde la publicidad es una de las actividades más afectadas, vemos las cosas más complicadas. La revista Caretas es y será la revista más prestigiosa e influyente del Perú y la liquidación de la empresa que la editaba no es otra cosa que una respuesta a la reestructuración empresarial que estamos llevando a cabo para asegurar que Caretas perdure en el tiempo en una nueva estructura acorde a los tiempos”.

 

Esta entrada tiene 17 comentarios

  1. Al parecer la suerte está echada, como se ven los acontecimientos, nos quedamos sin Caretas. Lamentable.

  2. Red

    Pobre caretas, como añoro la revista en su momento más difícil contra la dictadura fujimontesinista, hace 30 años atrás era muy poderosa.

  3. Diego Ferrer

    Veremos de qué están hechos. La agudeza de Caretas, su ADN, se fue en parte con Zileri papá. Caretas, un periodismo referente en mi generación, ya no lo es más, aparentemente. Si no, que lo diga Ruth Lozada. Ya queda poco o nada de la Caretas pasada.

  4. Manuel A. Mena Sertzen

    Inmensa pena por el cierre a la cátedra de la política peruana y a la lucha de poderes de la familia…salvo un milagro se salva la revista…

  5. Cristóbal Pichinte

    Que pena…

  6. Gustavo Costa

    Soy suscriptor desde hace muchos años.
    Una lástima perder una revista política valiente , como lo demostró en la años de las ultimas dictafuras.
    Ojalá se puedan poner de acuerdo los accionistas Y relancen Caretas.

  7. Eduardo Medina

    Basta de vivir de logros pasados, hagan una NUEVA HISTORIA. Demasiado apegados a un logotipo, la historia la reconocen los LECTORES, basta con ponerle un nuevo nombre, p.e. FACETAS, y mantener o mejorar la línea. Lectores y anunciantes la seguirán. FALTA DE IMAGINACION y CORAJE.

  8. Esperemos que lleguen a un acuerdo PR el buen familiar y por el buen periodismo. Pero que retomen la línea del papá fundador.

  9. Jaime Montalvo

    Mas pudo la ambición por el dinero que existe entre hermanos, que seguirle dando vida a un medio de expresión que se ganó un prestigio en el país.

  10. Carlos Manrique Castro

    Lementable reflejo de la sociedad peruana disociada. Si se arreglan los hermanos y si permanece el proyecto Caretas sería un signo positivo. Cosas de la condición humana.

  11. Rafael

    Legado de Zileri?? no…Doris Gibson, corrige.

    1. Iñaki Bazan

      De Francisco Igartua y Doris Gibson sus fundadores.

  12. Percy Guzman

    una revista democratica por sus mensajes que no puso superar los intereses familiares…

  13. Jorge castaneda

    Que pena dejar de leer caretas

    1. Jose Zabalbeascoa K.

      Pena por CARETAS y por una familia quebrada…lo cual el legado y ejemplo de Don Enrique no sirvio de nada …un abrazo lectores

  14. Maria Cecilia

    El periodismo de duelo por esa triste noticia.

  15. Carlos Paz

    Cuando se pierde la credibilidad ya no hay inversión que la reflote.

Deja una respuesta