Sin mascarilla y sin distanciamiento: el alcalde que hace agasajos para ancianos en plena pandemia

Román Tenazoa dirige la provincia de Padre Abad, en Ucayali, y es el primero en incumplir las normas: se quita la mascarilla, no respeta el distanciamiento social y organiza homenajes para personas de la tercera edad.
Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on telegram
Share on print

Román Tenazoa Secas, alcalde provincial de Padre Abad (Ucayali), es un peligro andante. El último miércoles 26 de agosto, en plena crisis sanitaria por la COVID-19, realizó una celebración por el Día del Adulto Mayor y dio abrazos y regalos a personas de la tercera edad del Centro de Desarrollo Integral de la Familia (CIDEF) de Aguaytía.

Lo llamativo de su acción es que, mientras daba la mano a los adultos mayores, dejaba ver además su sonrisa ante las cámaras. Pues el alcalde de Padre Abad no solo había ignorado las medidas de distanciamiento social dictadas por el Ejecutivo, sino que, también, había decidido quitarse la mascarilla durante la celebración. Y es que Tenazoa –quien es técnico en computación, pero ganó notoriedad en Padre Abad por ser locutor de Radio Melodía– tiene una debilidad: publicitar todas sus actividades en las redes sociales.

Uno de los asistentes del evento confirmó a El Foco que es práctica común del alcalde quitarse la mascarilla cuando da discursos en público. Pero esta no sería la primera vez que el burgomaestre atenta contra la salud de su comunidad.

Alcalde Román Tenazoa en celebración con adultos mayores del CIDEF de Aguaytía. (Fuente: Municipalidad de Padre Abad)
Alcalde de Padre Abad abraza y se toma fotos con personas de la tercera edad del CIDEF en Aguaytía. (Fuente: Municipalidad de Padre Abad).

Tres días antes de la reunión para los ancianos del CIDEF de Aguaytía, el domingo 23 de agosto, Tenazoa también participó de una celebración en la comunidad nativa de Santa Rosa. Ahí, según un video al cual accedió El Foco, Tenazoa bailó al compás de una ronda musical y, sujetando las manos de los asistentes, se sumergió entre prendas que le entregaban personas que no llevaban mascarilla de protección. Los exabruptos de Tenazoa en la alcaldía de Padre Abad no son solo de materia sanitaria, sino también penal.

El 24 de abril del 2019, la Fiscalía Anticorrupción de Pucallpa y miembros de la Policía Nacional encontraron 148 varillas y 40 bolsas de cemento en su vivienda. Se trataba de material destinado para las obras del Mercado de Aguaytía y de la Institución Educativa La Marina. Tenazoa, según las indagaciones del fiscal Gomer Santos, usaba el material de construcción para las obras de remodelación de su propia vivienda. Cuatro meses después del allanamiento, el 19 de agosto del 2019, el Poder Judicial dictó nueve meses de prisión preventiva en su contra, siendo recluido en el penal de Pucallpa. No obstante, en noviembre del mismo año, este recuperó su libertad, gracias a un fallo del juez Ronny Torres Gómez, quien acogió el argumento de su defensa legal, que sostenía que el alcalde de Padre Abad había cometido concusión, mas no cohecho activo.

Tenazoa siempre se ha defendido diciendo que todo es una venganza porque él actúa “sin demagogia y sin tinte político”. Lo que no dice es que hoy, en tiempos de pandemia, sus acciones son una bomba de tiempo para la población. La provincia de Padre Abad es la más pequeña de la región Ucayali, pero la segunda con más habitantes: 59.000. Tenazoa es un defensor de la siembra de coca y, públicamente, ha manifestado que no permitirá que Devida –institución rectora en la lucha contra las drogas– siga en la provincia. “Donaremos semillas de coca. Si te erradican una hectárea, siembra dos”, dijo la autoridad edil en febrero del 2019.

En su historial también figura un incidente que se dio en el marco de las celebraciones por el Día del Mujer. En marzo del 2019, el alcalde apareció en un afiche enviando saludos a todas las mujeres, mientras colocaba la imagen de una señora con una escoba y un recogedor. Esto provocó el rechazo de las redes sociales y fue materia de algunos informes en medios de comunicación de la capital.

Desde que dejó el penal de Pucallpa, Tenazoa Secas intentó retomar sus funciones en la alcaldía de Padre Abad, provincia que maneja un presupuesto anual de S/ 112 millones. Lo consiguió el último 22 de julio, en plena emergencia sanitaria, vía resolución del mismo juez que le dio la libertad en noviembre del 2019. Ya ha transcurrido poco más de un mes desde que se sentó nuevamente en el sillón municipal y el alcalde ha vuelto a las andanzas: ahora es el principal aliado de la COVID-19 en su provincia. En Ucayali, el coronavirus ha contagiado a 13.200 personas y ha provocado 292 muertes, pero eso no parece importarle a la autoridad local.

Según la abogada penalista Romy Chang, eventualmente podría aplicarse el artículo 292 del Código Penal, que contempla la violación de medidas sanitarias “en tanto el alcalde está violando una disposición impuesta por la autoridad para evitar la propagación de una enfermedad contagiosa”. No obstante, agrega la especialista, esta figura es debatible, puesto que “se trata de un delito doloso y el alcalde puede argumentar que lo hizo por imprudencia o negligencia”.

El Foco intentó comunicarse con el alcalde de Padre Abad, pero al cierre de esta edición en ninguno de sus canales respondieron a nuestras llamadas. Su secretaria personal también ignoró los mensajes enviados por El Foco. Tenazoa todavía afronta juicio por los materiales de construcción encontrados en su casa. El próximo 2 de septiembre, el Poder Judicial resolverá si continúa siendo investigado en libertad o, nuevamente, regresa a prisión preventiva.

Deja una respuesta