¿Quién es la camarada “Bertha”?

¿Quién es la camarada “Bertha”?

Iris Quiñones Colchado, la solicitante del cuerpo del genocida Abimael Guzmán, es una de las responsables del asesinato del policía Manuel Tumba Ortega, ocurrido en 1992.

Alonso Zambrano

azambrape@gmail.com
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Esta mañana, la ciudadana Iris Yolanda Quiñones Colchado solicitó al Ministerio Público la entrega del cuerpo del cabecilla terrorista Abimael Guzmán. Quiñones, quien al cierre de esta publicación se retiró de la Morgue del Callao, aseguró contar con una carta poder otorgada por la esposa del fundador del PCP-Sendero Luminoso, Elena Iparraguirre Revoredo.

Quiñones fue juzgada por primera vez el 15 de octubre de 1993 por el fuero militar por delitos de terrorismo. El 3 de noviembre de 1997, un juez militar le dictó cadena perpetua. No obstante, en el 2003, salió libre por un hábeas corpus a su favor. El 29 de enero del 2009, en un nuevo juicio, la Sala Penal Nacional condenó a Quiñones a 28 años de cárcel y al pago de S/ 20 mil de reparación civil al Estado por delitos contra la tranquilidad pública en la modalidad de terrorismo.

El nombre de Iris Quiñones aparece identificado en informes elaborados por la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) como la camarada “Bertha”. Según esta misma documentación, se trata de la persona responsable de coordinar el asesinato del policía Manuel Tumba Ortega a modo de venganza por la captura de Guzmán, el 12 de septiembre de 1992.

El Ministerio Público informó el día de hoy que el resultado de la necropsia hecha al cuerpo de Guzmán arrojó como causa de muerte una “neumonía bilateral causada por un agente patológico”.

En aquel entonces, la agrupación terrorista PCP-Sendero Luminoso se dividía en seis comités regionales: el Comité Regional Principal, Comité Regional Norte, Comité Regional Sur, Comité Regional Centro, Comité Regional Huallaga y el Comité Regional Metropolitano. La Dirección Nacional contra el Terrorismo (DINCOTE) identificó que Quiñones era una de las personas que encabezó el “mando militar” del Comité Zonal Sur.

Tras la detención de Guzmán, esta división de Sendero Luminoso conformó un destacamento especial para atacar a los policías involucrados en el operativo. La camarada “Bertha” tuvo bajo su supervisión a 10 terroristas que planificaron la muerte, el jueves 5 de noviembre de 1992, del Coronel PNP Manuel Tumba Ortega, de 53 años. Este salió de su casa rumbo a un puesto de periódicos y en el camino fue interceptado por los camaradas “Jeremías” (Gerardo Salinas Galarza) y “Enrique” (Juan Gutiérrez Quispe), quienes dispararon cuando caminaba por las avenidas Angamos y República de Panamá. Luego, ya en el suelo, le asestaron otro tiro en la cabeza.

“En el mes de NOV92, se reunieron en un local de San Juan de Miraflores, “Javier”, “Bertha”, “Enrique”, “Jeremías”, “José” y c. “Simón”, informando “Bertha” que tenían como objetivo un aniquilamiento de un Cmte. PNP de la Estación de Surquillo, que él había participado en la captura del Presidente Gonzalo. Me dijo que me necesitaba para que manejara un auto para la fuga, me negué pero finalmente acepté”, contó uno de los implicados en el ataque, según un atestado de la DINCOTE de 1993.

Declaración de testigo consignada en atestado Nº 194-D3- DINCOTE, del 22 de septiembre de 1993

Otro testigo, sobre este mismo hecho, señaló: “En noviembre del 92 nos reunimos en casa de camarada Pavel en San Juan de Miraflores, Jeremías, Tomás, Simón, José, Javier y Bertha, dando la tarea de un aniquilamiento a un comandante de la policía de Surquillo. Para tal hecho, días antes camarada “Bertha” me enseñó el objetivo, así como a los demás, también trajo los medios (2 revólveres, 2 pistolas automáticas, 2 piñas, 3 artefactos explosivos”.

El Ministerio Público informó el día de hoy que el resultado de la necropsia hecha al cuerpo de Guzmán arrojó como causa de muerte una “neumonía bilateral causada por un agente patológico”. De acuerdo al código penal, la persona que reclame el cuerpo de un fallecido debe tener un poder notarial para hacer la solicitud. Si dentro de 36 horas no se da esta situación, el Estado será el responsable de su destino.  Al cierre de esta nota, el lugar al que irá el cuerpo del cabecilla terrorista sigue siendo una interrogante.

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