La resurrección de Jorge Eduardo Eielson

Paola Torres Núñez del Prado ha logrado –a través de un trabajo de inteligencia artificial– revivir la voz del polifacético poeta. Torres es una investigadora y artista que también hace arte sonoro con quipus.
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Decolonialidad, tecnología, arte sonoro y la búsqueda de una continuidad con las culturas antiguas son algunas de las características del trabajo de Paola Torres Núñez del Prado. Renegando de las argollas artísticas y manteniendo un perfil bajo, Torres ha desarrollado una trayectoria de mucha actividad, con exposiciones en distintas partes del mundo.

Su más reciente proyecto ha logrado, entre otros puntos, “revivir” la voz de Jorge Eduardo Eielson, creador total que abarcó poesía, artes visuales y otras disciplinas. El año pasado, Torres ganó el premio Google Artist and Machine Intelligence con el proyecto (Nudo de código, en español), con el que continúa sus investigaciones en torno al quipu, al que ve no ve como una pieza de museo, sino un instrumento vivo, una continuidad con nuestro pasado.

Como parte de esta investigación, Torres diseñó un sistema de inteligencia artificial llamado AIelson. Mediante un complejo trabajo de programación, este sistema “aprendió” de las grabaciones existentes del poeta, y puede componer versos y recitarlos con la voz de Eielson. El resultado es el álbum titulado El tiempo del hombre, que reúne 9 piezas de poesía sonora desarrolladas por AIelson.

El interés de Torres por este influyente e incomprendido artista tiene que ver con su trabajo en torno a los quipus –los famosos Nudos de Eielson–, una búsqueda que ella ha querido continuar. En ese sentido, Torres sostiene que el quipu es la manifestación de un proceso cultural que no se ha quedado en el tiempo, sino que mas bien, continúa. Podría ser, incluso, un aporte originario a occidente. A raíz de este proyecto inspirado, la importante revista The Wire –una de las más importantes dedicadas al arte sonoro y la música experimental– le hizo una reseña a su obra.

El quipu es interesante por varios motivos. La forma de leerlo ha sobrevivido, en cierta manera. Hay investigadores como Frank Salomon que han hablado incluso de una forma de leer el futuro a través de los quipus, llamada quipumancia. Quiere decir que ha tenido más funciones que solo almacenar información”, explica Torres. En ese sentido, la artista menciona el caso del pueblo de Tupicocha en Huarochirí, a pocas horas de Lima, donde el quipu se sigue empleando y que fue registrado por ella en un documental.

Paola Torres revivió la voz de Eielson gracias al sistema de inteligencia artificial AIelson. El resultado: nueve piezas en la voz del polifacético poeta.

La relación de Paola Torres Núñez del Prado con el arte viene desde muy niña. A los 10 años ya empezó a exponer sus primeros cuadros. Una de sus primeras performances la hizo en el Central Park de Nueva York, el año 2004. El acto consistía en atar unos nudos sobre una soga, “escribiendo” la palabra vehicle, hasta el amanecer. A partir de ahí comenzaría su relación artística con los textiles y la tecnología.

En esa línea de investigación y experimentación, está su trabajo Hanan Pacha Quipu. La obra emplea fragmentos de audio –o samples– de una grabación de Hanac Pachap Cusicuinin, considerada la primera pieza polifónica compuesta en América. Un quipu moderno, conectado a un computador pequeño Raspberry Pi y con un software escrito por la creadora, permite que a medida que se toquen esos nudos, se pueda escuchar y modificar esta pieza musical.

Me interesa esta pieza musical porque es sincrética, suena totalmente barroca. Su autor, Juan López Bocanegra, llegó al Perú y para catequizar usó el quechua y usó simbología andina para hacer una obra para la Virgen María”, explica Torres. Hanac Pachap Cusicuinin estuvo en varias galerías, disponible para que los asistentes puedan intervenir la pieza, tocando estos nudos. La propia artista lo interpretó en varias presentaciones de música experimental realizadas en los últimos años.

Su investigación la ha llevado a conocer el amplio panorama de los textiles shipibo conibo. Así, desarrolló una suerte de textil zonificado, conectado a un sistema Arduino (hardware abierto usado para artistas, científicos y demás investigadores relacionados a la programación). A medida que se toca el diseño, se activan una serie de loops de grabaciones de la selva, que se van procesando con efectos como reverberación y distorsión, generando una experiencia casi sicodélica. “Muchos han visto videos de Herlinda Agustín cantando mientras ponía sus dedos siguiendo los trazos de los tejidos. Hay una conexión de los diseños con los cantos y con historias que se cuentan”, señala.

Hanac Pachap Cusicuinin es uno de los proyectos que viene desarrolando Paola Torres. La materia prima de su trabajo son los milenarios quipus.

Aunque la poesía sonora –y en general, el arte sonoro– no han tenido tanta difusión en nuestro medio, ha habido exponentes muy interesantes como el colectivo Anima Lisa y los proyectos Inventar la voz (2009) e Irse de lengua (2011). Algunos antecedentes los podemos encontrar en la obra electrónica Intensidad y altura, del músico vanguardista César Bolaños, basada en el poema de César Vallejo o en el mismo Eielson y sus Audiopinturas de 1973, que se pudieron escuchar en la retrospectiva organizada por el Museo de Arte de Lima el 2017.

De todas formas, la obra de Torres abarca más áreas que la experimentación con el sonido. Su proyecto Knot of codeimplica varias etapas y una de ellas, que ya viene desarrollando en estos meses de pandemia, es el visualizador de quipus. La idea es estudiar/interpretar este sistema a través de la inteligencia artificial. El trabajo artístico de Torres se puede definir como una constante búsqueda de hilar el pasado con el presente.

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