Hay un personaje que ha sido gravitante en el operativo “Valkiria 2” y del que se ha hablado muy poco. Se trata del capitán PNP Jorge Rodríguez Menacho, integrante de la DIVIAC, quien fue pieza clave del intercambio de favores entre la ex fiscal de la nación Patricia Benavides y el abogado José Castillo Alva, investigado por el caso “Los Cuellos Blancos”. El policía fue uno de los siete detenidos en el operativo del martes último.
El papel que cumplió Rodríguez en el esquema de Benavides fue revelado por el testigo protegido 01-2024. El expediente está en el despacho de la fiscal suprema Delia Espinoza. En el documento, el testigo contó cómo Jorge Rodríguez manipuló los informes de las llamadas entre Patricia Benavides y Antonio “Toñito” Camayo, también involucrado en la organización criminal “Los Cuellos Blancos”. El objetivo era favorecer a la entonces fiscal de la nación en los procesos disciplinarios que afrontaba en la Junta Nacional de Justicia.
El testigo protegido narró que llegó al círculo de Patricia Benavides por encargo de Castillo Alva y su pareja Mirtha Gonzales Yep. La ruta de las coordinaciones era: Benavides hablaba con el testigo protegido y este informaba a Castillo Alva, quien tenía el nexo con el policía Rodríguez Menacho.

Rodríguez no era cualquier oficial. El capitán era clave porque manejaba los informes de vinculación de llamadas y geolocalización del equipo de fiscales que investigaba a “Los Cuellos Blancos”.
La primera tarea encomendada al Rodríguez Menacho fue enviar un informe a la Junta Nacional de Justicia en el que dijera que no existían llamadas entre Antonio Camayo y Patricia Benavides. Este hecho era falso, ya que las llamadas existen.
El segundo encargo a Rodríguez fue que oculte los registros de llamadas de los jueces de la Segunda Sala Penal Liquidadora de Lima, a la cual pertenece Emma Benavides, hermana de la ex fiscal de la nación. En los registros se detallan, según el testigo protegido, comunicaciones entre los jueces de dicha sala y familiares de la defensa de investigados por tráfico de drogas.

El tercer encargo al ahora detenido oficial Rodríguez Menacho fue que declare a favor de Patricia Benavides en el caso ante la JNJ por cambiar a la fiscal Bersabeth Revilla, quien estaba a cargo de investigar a su hermana Emma.
Rodríguez, a cambio de sus constantes favores, recibió de la pareja Castillo Alva – Gonzales Yep “un departamento para que viva y además le entregaban medicamentos para una enfermedad que tenían los mismos que eran traídos del extranjero”, según el testigo protegido.