
Vivir entre escombros
En Chupaca y Huancayo, las provincias de Junín más golpeadas por el sismo de magnitud 5.1 registrado en la noche del 18 de julio, cientos de familias siguen viviendo en carpas frente a los escombros de lo que fueron sus casas. Han transcurrido 43 días desde la tragedia y la ayuda estatal está llegando a cuentagotas, mientras los damnificados deben soportar noches en las que el frío desciende hasta los 2 grados.




