Las cuentas bancarias de Agustín Lozano, presidente de la Federación Peruana de Fútbol (FPF), están en el punto de penal. En el voluminoso expediente del caso “Los Galácticos” figuran diversos reportes financieros que muestran cómo el dirigente deportivo echó mano a las arcas de la FPF para costear gastos personales. La Fiscalía ha identificado, por ahora, un total de S/ 637 mil que Lozano recibió en sus cuentas personales provenientes de los fondos de la FPF. Cuando el Ministerio Público escarbó en la justificación de las transferencias, la oficina de administración de la FPF solo tenía vouchers por S/ 333 mil, la mitad.
“Se tiene que en el mes de noviembre de 2019 Agustín Lozano Saavedra habría recibido del patrimonio de la Federación Peruana de Fútbol un pago de S/ 637 mil, cuyo desprendimiento habría sido posible solamente por autorización de su entonces órgano administrativo (…) En los archivos de la Federación únicamente se habrían registrado dos pagos por el monto total de S/ 333 mil”, dice el expediente fiscal al que tuvo acceso EL FOCO.

La Fiscalía de Crimen Organizado ha cambiado de estrategia y ya no acusará a Lozano por organización criminal junto a 21 dirigentes deportivos. Según fuentes allegadas al caso “Los Galácticos”, Lozano habría buscado acogerse a los cambios hechos por el Congreso en la tipificación de “organización criminal” por consejo de su abogada, Giuliana Loza. El objetivo de Lozano: petardear la investigación.
“Si persistimos en que es crimen organizado posiblemente puedan cuestionar al Ministerio Público y a los fiscales por prevaricato o abuso de autoridad”, dice una fuente de la Fiscalía. El caso “Los Galácticos” ahora se centrará en cómo Lozano montó un esquema para lavar decenas de miles de soles de las arcas de la FPF que fueron le transferidos de forma fraudulenta. Dos personajes claves en el esquema son la esposa de Lozano, Orfelinda Correa, y su hijo, Tin. La Fiscalía apunta a que ambos serían sus testaferros.

Los reportes financieros muestran que Lozano empleó el dinero recibido por la FPF para costear la construcción de las instalaciones del club de fútbol Juan Pablo ll, el cual se encuentra a nombre de su esposa Orfelinda Correa. Según la Fiscalía, el dinero también fue usado en la “compra de muebles e inmuebles” que actualmente se encuentran a nombre de su mayor hijo, Tin Lozano.
Otros gastos bajo la lupa son la compra de una ambulancia por USD 16 000, adquirido por la esposa de Lozano el 7 de febrero del 2024; un auto de gama alta, Chevrolet Camaro color amarillo de $26 700, adquirido por Tin Lozano el 21 de diciembre del 2021. En el mismo año también se transfirió desde la FPF un auto Hyundai por USD 12 000 a la Liga Departamental de Fútbol de Amazonas, que tiene como presidente a Franklin Chuquizuta.

Lozano también echó mano de la tarjeta de crédito de la FPF para sus gastos personales. En total, la Fiscalía estima que el dirigente deportivo gastó S/ 95 mil usando la tarjeta. Los pagos fueron por consumos en restaurantes, tiendas por departamentos, pagos de servicios como Netflix y Spotify, estaciones de servicio, cine y farmacias. Por ejemplo, el 15 de abril del 2019 Lozano gastó S/ 3398 en Ripley, S/4500 en una empresa de moda llamada “Tendencias desing” y luego consumió S/ 500 en un chifa.
El 19 agosto del 2020, Lozano gastó en Sodimac S/ 1124, otros S/1365 en compras en Metro y S/ 3150 en Tottus Chiclayo. También usó la tarjeta de la FPF para complacer sus gustos por la buena sazón. En la tarjeta de la FPF figuran consumos en dos de los mejores restaurantes del país: El Charrúa, por S/ 1921 y, Central por S/ 8595.
El último lunes, el fiscal Juan Orihuela mandó un requerimiento de acumulación de carpetas al juez del Primer Juzgado de Investigación Preparatoria Nacional, Richard Concepción Carhuancho, para que la investigación pase al despacho de Lavado de Activos.