Fue asistenta personal de Dina Boluarte. Ahora la Policía la acusa de ser «operadora logística» de las protestas

Maritza Sánchez Perales, exbrazo derecho de la hoy presidenta de la República, fue detenida por la Policía el último martes cuando transportaba alimentos y escudos artesanales para los manifestantes. «Yo he estado en todas las reuniones donde ella pedía plata», dice Sánchez sobre Dina Boluarte.
Composición: Miguel Vásquez

La campaña de terruqueo del Gobierno también ha salpicado a los excolaboradores de la presidenta Dina Boluarte. Maritza Sánchez Perales (54) es una docente que fue el brazo derecho de la hoy presidenta durante la campaña electoral. Sánchez fue detenida el último martes por la Policía cuando manejaba por la plaza San Martín su minivan Chevrolet. En el vehículo llevaba alimentos y escudos que le fueron dejados por los manifestantes. Hoy está siendo investigada por ser la «operadora logística» en las protestas.

Sánchez fue la asistente personal de Boluarte durante la campaña electoral y manejaba su agenda de reuniones en el Club Apurímac, lugar donde la hoy presidenta montó su oficina. “Ahora dicen que mi palabra no vale nada, porque soy una ‘terruca’, pero yo he estado en todas las reuniones donde ella pedía plata (para la campaña). Hay un componente de inmensa hipocresía, de deslealtad con el pueblo y también hay mucho de mentira”, dice Sánchez refiriéndose a Boluarte.

La docente señala que durante la segunda vuelta electoral llegó al comando de campaña que encabezaba Boluarte por recomendación de Pedro Castillo. No obstante, quien filtró sus antecedentes fue el hermano de la presidenta: Nicanor Boluarte. Sánchez conocía a Nicanor porque ambos habían trabajado en la Dirección Regional de Educación de Lima Metropolitana entre el 2011 y el 2012.

Izquierda: Maritza Sánchez Perales, exbrazo derecho de Dina Boluarte. Derecha: Acta policial en donde se registra la incautación de escudos artesanales en su vehículo.

“Pedro Castillo me invita a apoyarlo en su campaña. Yo acepté y me dijo que quería que le ayude con su vicepresidenta porque no le gustaba la gente que la rodeaba. Yo le dije a Dina que le pregunte a su hermano por mi desempeño, porque había trabajado con él. Fue entonces que Nicanor me llama. Me dice, ‘Maritza, qué alegría. Te encargo a mi hermanita’. En campaña, nosotros éramos los que veíamos pasajes y otras cosas. Ella (Dina) me dijo que le ayude a organizar su agenda”, cuenta Sánchez.

Los escudos que se decomisaron en la minivan de Sánchez fueron presentados el miércoles último por el general Jorge Luis Angulo, jefe del Comando de Asesoramiento General de la PNP. Angulo hizo ante los medios de comunicación un «análisis semiótico» de la palabra “BOYKA” que estaba inscrita en las tablas de madera.

“Estos mensajes de acá (en los escudos), respecto a la semiótica que no es otra cosa sino la transmisión, a través de las letras y los colores, de signos y mensajes, podemos determinar que esta palabra (“BOYKA”) significa muerte. El color rojo es signo de violencia, el negro es símbolo de muerte y el amarillo de alegría. Esto es una estructura organizada que está orientada a llevar la violencia, el caos y el miedo entre los ciudadanos”, dijo el oficial a la prensa.

Los escudos artesanales incautados por la Policía, el martes último. Estaban en la minivan de Maritza Sánchez.

El «análisis semiótico» del general Angulo ha sido duramente criticado por especialistas y la Asociación Peruana de Semiótica. «La semiótica posee una metodología que se ocupa de las dinámicas de significación y sentido, por ello no tiene que ver con resoluciones provistas por infografías del color», dice el comunicado de la asociación.

La detención de Sánchez se hizo, según videos, en un opuloso operativo policial. «Hubieras visto la cantidad de motocicletas, creo que la mitad de las camionetas de la policía estaban rodeando a una profesora de 54 años que llevaba ollas de comida. Dicen que yo llevaba escudos artesanales, pero eran unas tablas que se ponen en ese parque universitario delante de todos los reflectores”, dice Sánchez.

Sánchez, tras ser llevada a la comisaría de Alfonso Ugarte, recuperó su libertad. Hoy prefiere no revelar su paradero. Tiene miedo a represalias por parte de la policía. “Tengo temor de que esto se deschave y que Dina Boluarte se quite la máscara. Si por llevar comida soy criminalizada, ¿Por qué no fui criminalizada antes, en la campaña de Pedro Castillo? Tal vez este gobierno no es tan democrático como pensábamos”, dice.

Conversación de WhatsApp entre Dina Boluarte y su entonces asistenta Maritza Sánchez. El diálogo es del 22 de junio del 2021.

Sánchez muestra a esta publicación algunas conversaciones de WhatsApp que tuvo con Boluarte durante la campaña electoral. Uno de los mensajes enviados por la entonces candidata a la vicepresidencia dice: «Maritza, buen día. Con la señora María Rosales, pregúntale sobre mis pasajes y hospedaje para los días del evento en Cusco. Hazle la pregunta sobre la seguridad. Si te dice que no pueden cubrir, en ese caso hay que coordinar con Janampa (sic) seguridad de Cusco».

“La Coordinadora de Derechos Humanos —añade Sánchez— me ha dicho que me ponga buen recaudo porque cualquier momento me pueden arrestar. Si tú lees en el acta policial, no se descarta que yo sea parte del equipo logístico de las manifestaciones”.