Desde que Alejandro Soto nombró como jefe de la Oficina de Comunicaciones del Congreso a Ítalo Sifuentes, el área ha empezado a incursionar en el mundo del reglaje. A raíz de la llegada de Sifuentes, la Oficina de Comunicaciones, que cuenta con un presupuesto de S/ 750 000 al mes, 130 mil soles más que en la gestión pasada, periodistas de diversos medios de comunicación están siendo objeto de seguimientos.
La misión de la operación es amortiguar el daño de impopularidad de la institución y principalmente del presidente del Parlamento, quien cuenta con una desaprobación de 70%, según IPSOS. Para ello elaboran informes y envían mensajes por WhatsApp a asesores de congresistas y altos funcionarios del Parlamento donde se les advierte de las notas que saldrían en dominicales, noticieros, revistas y diarios.
EL FOCO accedió a un paquete de mensajes enviados desde la la Oficina de Comunicaciones del Congreso con la información colectada producto del reglaje a periodistas que concurren al Palacio Legislativo. Estas comunicaciones abarcan las últimas dos semanas del mes de agosto.

Uno de los mensajes tiene como fecha el jueves 17 de agosto y aborda un informe que entonces estaba trabajando el dominical Cuarto Poder de América TV. “Carla Muschi maneja como hipótesis periodística que la gestión del presidente del Congreso Alejandro Soto habría contratado un grupo de funcionarios cercanos al partido Alianza para el Progreso y cuyo fin sería desvirtuar denuncias en su contra y fortalecer su imagen a través de redes sociales. Programa tendría relación de trabajadores, quienes estarían ubicados en varias oficinas, que cumplirían ese rol a favor de Soto. Muschi abordó a un colega de la oficina para preguntarle sobre esta ‘información’. A los entrevistados, la reportera les preguntó sobre ‘aportes’ que realizarán”, dice el mensaje.
Y así ocurrió. El informe de la periodista Muschi se emitió en la edición de Cuarto Poder del domingo 20 de agosto, tres días después de que los altos funcionarios del Congreso tomaran conocimiento. El reportaje televisivo se tituló: “Alejandro Soto usa a sus trabajadores como ‘trolls’ en redes sociales”, y acertó con todo lo narrado en el mensaje de advertencia.
El mismo jueves 17 otro mensaje enviado desde la Oficina de Comunicaciones del Congreso tuvo como protagonista el programa Al estilo Juliana de ATV. El mensaje decía: “Entorno de Soto y allegados a APP y a la Universidad César Vallejo ‘copan’ puestos claves en distintas áreas del Congreso, incluyendo la Oficina de Comunicaciones. Tesis periodística apunta a que este grupo contratado buscaría tener el control de las informaciones que se difunden a favor de la imagen del Pdte del Congreso”.

Al día siguiente, el viernes 18 por la mañana, después de estar en la diana mediática, el presidente Soto realizó por primera vez una conferencia de prensa en el Congreso de la República para «aclarar» todas las denuncias. Ese día, por la noche, el informe de ATV salió con el título “Chamba como cancha” y narró también todo lo descrito en el mensaje: los nombramientos de personas allegadas a la Universidad César Vallejo, quienes eran César Orellana y Claudia Castillo.
Algunos de los mensajes que son enviados a los altos funcionarios del Congreso comienzan con el título: “Informes especiales o reportajes de programas dominicales que saldrían el domingo”. Otros dicen: “Se están trabajando temas para este fin de semana. De momento estos son los programas que han venido al Congreso a ‘sondear’ temas y dar cobertura”.
También se hace seguimiento en tiempo real. Existen mensajes que empiezan titulados «Temas en este momentos (se actualizan temas)», «Temas en Pasos», «Proyección de temas en pasos perdidos». Sin embargo, por lo general, los sondeos se realizan entre los días martes y jueves, según ha podido conocer EL FOCO. De acuerdo con las fuentes del Congreso, habitualmente los jueves por la noche se envían los resúmenes a las personas más allegadas de la Oficina de Comunicaciones y al círculo más íntimo del presidente del Congreso, Alejandro Soto.

La exactitud y el detalle de los sondeos llama poderosamente la atención. En uno de los mensajes, del jueves 17 de agosto, se lee: “Equipo periodístico liderado por Brian Matías entrevista a presidentes de comisiones para conocer sus planes de acción bajo este nuevo cuadro de comisiones aprobados en el Congreso. Se espera una nota cargada de información, estadística, pero también críticas por los nuevos titulares de los grupos de trabajo, cuestionando sus perfiles”. El informe, en efecto, fue emitido por Panorama, el dominical de Panamericana TV, y salió el 20 de agosto.
En los reportes producto del reglaje también se confirma si los reporteros lograron entrevistar a los personajes que buscaban. “(Punto Final) también vino, pero tras unas coordinaciones, el equipo se retiró. (Contracorriente) también vino hoy, esperó a Congresistas, pero no logró entrevistar a nadie. De igual forma se está haciendo seguimiento de lo que podría salir estos días”, se lee en uno de los mensajes.
El equipo del programa Contracorriente, de Willax Televisión, también tiene un seguimiento constante. Por ejemplo, el viernes 25 de agosto, se desarrolló un mensaje acerca de la llegada de la reportera de dicho programa. «Reportera Juana Avellaneda entrevistó solo a Jorge Montoya y le hizo preguntas referidas a la situación del Pdte Alejandro Soto. Eso fue ayer jueves. Hoy viernes, aun no llega a Palacio Legislativo. Su nota sería un resumen de las denuncias periodísticas contra Soto. Bajo mi criterio, sin reacciones, nota podría no salir. Actualizaré más tarde».

De acuerdo con fuentes del Congreso que pidieron guardar su información por miedo a represalias, la ruta del trabajo sería: el coordinador del Congreso en Pasos Perdidos, Jorge Malmborg, comunica lo realizado entre periodistas y congresistas a la coordinadora del área de Comunicaciones, Marlene Alburqueque, y ella lo comunica al jefe de la Oficina, Ítalo Sifuentes.
En comunicación con EL FOCO, Sifuentes niega haber realizado o recibido algún tipo de estos mensajes. Sin embargo, las declaraciones de sus subordinados contradicen su versión.
“Sobre el tema del monitoreo, lo que hacemos es el seguimiento de las noticias de la institución. En este caso del Congreso, nosotros siempre vamos a informar a nuestro jefe. Esa información es para nosotros, interna, sí, para ver qué es lo que se viene.”, comentó Marlene Albuquerque, coordinadora periodística de la Oficina de Comunicaciones.

Jorge Malmborg, exreportero de Latina, quien ingresó a trabajar en el Congreso desde abril, reconoció que envía a sus superiores reportes con los que ve en Pasos Perdidos. “Ese reporte verbal se lo digo a la Oficina de Comunicaciones. De allí que alguien lo redacte, etc, y lo comparta por mensaje, eso si no te podría decir.”, comentó Malmborg.
Rocío Quispe, jefa de Prensa de la bancada de Alianza para el Progreso (APP), confirmó a este medio que trabaja en conjunto con la Oficina de Comunicaciones para poder tener información sobre los reportajes que se van a emitir. “Nosotros tenemos la información antes de que salga. Eso es lo que nosotros hacemos en comunicación. Tanto oficial como extraoficial”, indicó Quispe.
De acuerdo con Miguel Seminario, exjefe de la Oficina de Comunicaciones durante la presidencia de José Williams, nunca se mandaban este tipo de mensajes resumiendo los reportes que saldrían los fines de semana en los dominicales, ni se hacía seguimiento a los reporteros que concurren al Palacio Legislativo.