Del abrazo fraterno al puñal. Cuando Víctor Torres Merino abrazó a Dina Boluarte durante la entrega de su credencial como vicepresidenta de la república, el 21 de julio del 2021, no imaginó que tres años después se convertiría en su principal verdugo ante el Ministerio Público.
El examigo de infancia de la presidenta se ha vuelto en el principal colaborador eficaz del caso «Los waykis en la sombra», a cargo del Equipo Especial de Fiscales Contra la Corrupción en el Poder (EFICCOP). Torres ha entregado al equipo encabezado por la fiscal Marita Barreto conversaciones de WhatsApp, registros de llamadas e información que compromete directamente a Nicanor Boluarte en la repartición de puestos de trabajo en el MIDIS, el Ministerio del Interior, Provías Descentralizado y el IPD.
La Fiscalía apunta a que «Los waykis en la sombra» era una red encabezada por el hermano de la presidenta para copar puestos en entidades públicas y obtener dinero mediante el cobro de cupos para financiar el partido político Ciudadanos por el Perú. Todo con la venia de Dina Boluarte.

Ayer miércoles 7 de agosto, el EFICCOP solicitó 36 meses de prisión preventiva contra Nicanor Boluarte, el abogado Mateo Castañeda, quien hasta mayo fue defensor legal de la mandataria, y otros 4 investigados.
LA CONFESIÓN DE TORRES
Víctor Torres ha elegido ser un colaborador eficaz identificado con nombre y apellido. Entre mayo y junio último brindó información a la Fiscalía sobre seis negociados en los que está involucrado Nicanor Boluarte. Los dos primeros tratan sobre órdenes de servicio en Qali Warma y PAIS, programas manejados por el MIDIS. El tercero es la designación del director de Provías Descentralizado.
«Con la participación de Nicanor Boluarte Zegarra se me favorece en la contratación como locador de servicios en el programa QALI WARMA. Como segundo hecho, se me favoreció a través de Nicanor Boluarte con la recomendación para influenciar en el Programa Nacional Plataformas de Acción para le Inclusión Social – PAIS, del MIDIS. (…) En el tercer hecho, él favoreció con su recomendación para la dirección de Provias descentralizado al señor José Enciso Torres, mi primo. Yo le entregué el CV a Nicanor Boluarte Zegarra para que él interceda ante la presidencia de la República», confesó Merino al EFICCOP.

Los otros tres casos relatados por el colaborador eficaz son: los cobros a los prefectos y subprefectos, la conformación del partido Ciudadanos por el Perú y la designación del presidente del IPD. El examigo de la presidenta contó al EFICCOP que Nicanor Boluarte colocó prefectos a cambio de que entreguen dinero para su partido y que el nombramiento de Guido Flores Marchán como cabeza del IPD obedece a un acuerdo bajo la mesa.
«Otro hecho a esclarecer es la formación de Ciudadanos por el Perú que estuvo bajo la dirección de Nicanor Boluarte con la participación de prefectos y subprefectos en apoyo al partido. Otro hecho son las actividades profondos de ‘polladas» para recaudar dinero con la participación de funcionarios públicos y otro es la designación del presidente del IPD», relató Torres.
«Conversé con Nicanor Boluarte —agregó el colaborador eficaz— para la propuesta del presidente actual del IPD. Lo propuse porque lo conozco en la universidad de La Cantuta hace más o menos 20 o 25 años. (…) Conversé con Nicanor cuando ya Dina Boluarte había asumido la presidencia. (…) Yo personalmente le alcancé el CV del presidente actual, Guido Flores, y él dijo que hablaría con su hermana para poder llegar a un buen término», dijo Torres.

HABLA UN CELULAR
Víctor Torres también ha entregado su celular al Ministerio Público y ha señalado que Nicanor Boluarte usaba dos teléfonos para coordinar la designación de prefectos y subprefectos. En uno de los celulares estaba registrado en los contactos de Torres como «Silvestre NB» y otro como «Borjas».
La Fiscalía encontró en el celular de Merino una conversación con Alcibiades Acuña, subprefecto distrital de Conayca. En la conversación, Acuña le reclama a Torres, como dirigente de Ciudadanos por el Perú, tras haberse enterado que venían cobrando cupos a los subprefectos.
«Todos los subprefectos que de una u otra manera apoyaron la campaña, yo los convocaba. Yo llamaba al grupo que iba a apoyar la afiliación y les daba las fichas. Yo personalmente reconozco que les alcanzaba las fichas, el formato del partido político. No se hacía nada si Nicanor Boluarte no lo indicaba», relató Torres.