Broncas en el etnocacerismo

El movimiento político de Antauro Humala se ha dividido en tres bandos. Las acusaciones son de todo calibre. El único punto todavía en común: si en los próximos tres meses Pedro Castillo no indulta al autor del Andahuaylazo, pasarán a la oposición.
(Composición gráfica: Fabiola Granda)

Las cosas no marchan bien al interior del etnocacerismo, el movimiento político del preso Antauro Humala. Un grupo de reservistas, liderados por el excongresista Iro Chagua, ha decidido alejarse de Humala acusándolo de “traidor” y “corrupto”. Otra facción enfila su puntería contra José Vega, el socio político y dueño de UPP, por no promover la libertad de Antauro. Y un tercer bando ha optado por armarle al autor del Andahuaylazo un partido para que participe en las elecciones presidenciales del 2026.

Han pasado más de 16 años desde que Antauro Humala, junto a más de 150 etnocaceristas, tomaran la comisaría de Andahuaylas reclamando la renuncia del entonces presidente Alejandro Toledo y la convocatoria de una asamblea constituyente. La azotada dejó un saldo de cuatro policías y dos reservistas del Ejército muertos. En aquel momento, y hasta hace muy poco, el liderazgo de Antauro dentro del movimiento político que formó era incuestionable.

En los últimos tiempos, sin embargo, Antauro Humala se ha rodeado de personajes que han provocado que un sector de sus fieles etnocaceristas decidan tomar distancia. Ese es el caso de Iro Chahua, uno de los cinco congresistas que el etnocacerismo logró colocar en el anterior Parlamento gracias a su alianza con UPP, de José Vega. Chagua no comprende qué es lo que ha pasado con el líder que alguna vez admiró.

“Antauro ha preferido estar rodeado de políticos de carácter criollo y tradicional. Con nosotros, su verdadera militancia, nunca le ha gustado trabajar”, afirma Chagua. El excongresista acusa a Humala de haberse coludido con el Frente Patriótico, un conglomerado de partidos de izquierda fundado en el 2018 y que reunió a personajes como Virgilio Acuña, Ricardo Belmont, Daniel Mora y José Vega.

7 de diciembre del 2017: Antauro Humala se casa con Ina Andrade. Un sector de los reservistas critica el excesivo protagonismo de Andrade. (Foto: Twitter).

“El hijastro, la esposa, los Repetto y toda esa camaradería de oportunistas están alrededor de él. No son dirigentes de nada. Serán sus amigos, será la gente con la que él se corrompe para pretender cargos en el poder”, arremete el exparlamentario. Iro Chagua y otros antiguos simpatizantes de Antauro han decidido enrumbarse en una nueva aventura política con miras a las elecciones regionales y municipales del 2022: la inscripción del partido Fe en el Perú.

Jesús Jarata es otro etnocacerista que ha decidido alejarse de Antauro. Jarata purgó 16 años de cárcel por el Andahuaylazo y acusa a Humala de olvidarse de los que lo acompañaron de la azotada etnocacerista. “Junto a los 179 compatriotas que purgamos prisión, fuimos vilmente olvidados. A pesar de que supimos que desde afuera nos llegaba apoyo económico, nunca vimos un sol», sostiene. Para Jarata, ese abandono es en gran medida responsabilidad de las decisiones políticas de Humala.

Los inicios de la ruptura entre Antauro y sus viejos compañeros de armas se remontan a febrero del 2020, cuando se celebró el Décimo Congreso Etnocacerista. “Se llegó al acuerdo de crear el propio partido para tener un vehículo político propio. A pesar de que Antauro le dio el visto bueno, a los quince días desconoció las decisiones del Congreso”, asegura Ricardo Quiñonez, un reservista que purgó nueve años de prisión por el Andahuaylazo. Las contradicciones de Antauro han significado, ciertamente, el punto de quiebre.

Excongresistas Iro Chagua y Virgilio Acuña: ambos hoy están distanciados de Antauro Humala. «El Partido Etnocacerista está decepcionado de Antauro. Él ha usado el poder que le hemos dado para poner a personas ajenas al movimiento», dice Chahua. Acuña refiere: «Antauro confía mucho en su familia, y esa confianza hace que él cometa errores. Alguien que se equivoca constantemente no puede ser un líder”. (Fotos: Difusión).

“A los representantes de UPP no les gustaron los acuerdos y Antauro empezó a negociar cargos con miras a las elecciones del 2021 a cambio de dinero, tal y como sucedió en el 2019”, denuncia Jesús Jarata. Para el sector disidente, la respuesta a esta «traición» se ha reflejado en el fracaso de UPP en los comicios de este año. El partido de José Vega no pudo pasar la valla electoral ni colocar representantes en el Congreso.

Carlos Repetto, íntimo amigo de Antauro Humala, sostiene que las acusaciones contra su líder corresponden a un espíritu de resentimiento, producto del encierro en la cárcel de varios etnocaceristas. “Ellos creen que por participar en una rebelión ya pueden ser ministros, congresistas y hasta presidentes”, afirma. Según Repetto, para estas elecciones congresales, a varios veteranos les dio candidatitis.

“Antauro y yo armamos una primera lista con ellos adentro, pero el JNE la rechazó porque había personas condenadas por delito doloso”, sostiene Repetto. Después de la derrota electoral de este año, el Frente Patriótico se desactivó y rompió la alianza que tenía con UPP. El entorno más cercano de Antauro ha tomado distancia de José Vega. “El correlón de Vega hizo lo que quiso en estas elecciones: nos quitó la cabeza de lista en Ayacucho y nos redujo los puestos en la lista final. Yo prefiero no juntarme con gente que comercializa con los votos”, asegura Repetto.

La familia de Humala, según refiere Repetto, no perdona que Vega, en su cargo como congresista, nunca haya hecho nada por agilizar la libertad de Antauro. A puertas de las elecciones municipales y regionales del 2022, el etnocacerismo no tendría posibilidades de tener participación. “Nuestra injerencia se podría dar con otro partido como hemos hecho antes con UPP”, afirma Repetto.

Carlos Repetto junto a José Vega, exaliado político del Partido Etnocacerista. «El respaldo etnocacerista siempre ha estado y siempre va estar, porque Antauro es el que crea esa ideología», dice Repetto. (Foto: Facebook).

Antauro Humala, sin embargo, y distinto a lo que piensa Repetto, ha encargado a José Godoy, un reservista de la nueva generación, la inscripción de un nuevo partido. El movimiento se llamará Partido Etnocacerista Antauro, según sostiene Godoy. “Antauro, como todo ser humano, ha cometido errores, pero eso no puede ser utilizado para quitarle el liderazgo», dice Godoy, en defensa de su líder.

Godoy también lo defiende de los ataques: «El señor Iro Chagua se cree presidenciable. Su objetivo es sacar a Antauro del camino». Godoy, al igual que Carlos Repetto, cree que hubo traición por parte de UPP al colocar a amistades ajenas al partido etnocacerista en puestos claves de la postulación. “A raíz de esto, en segunda vuelta apoyamos al profesor Pedro Castillo, porque parte de sus propuestas van en la línea de lo que ha planteado Antauro desde años atrás”, señala.

En el etnocacerismo, y concretamente Antauro Humala, creen que el presidente Pedro Castillo cumplirá su palabra de indultarlo. Si Castillo no cumple, amenazan con pasar al bando de la oposición. “Nosotros nunca le hemos pedido algo a cambio. Él tuvo la iniciativa de buena fe y espero que lo cumpla”, apunta Repetto. El vínculo entre el presidente y Antauro se remonta a cuando Castillo fue secretario nacional de educación del Frente Patriótico, en el 2018.

Por esos tiempos, otro personaje clave en esta historia de discordia empezó a tener peso en el círculo de Humala: Virgilio Acuña. Como se sabe, Antauro Humala fue condenado a 19 años de cárcel y a pagar una reparación civil de S/ 1.2 millones. Para el 2019, Acuña ya se había posicionado como un asiduo visitante de Humala en prisión y su influencia en el Frente Patriótico era notable. Es así como asumió el papel de financista, al abonar dinero para agilizar la liberación de Humala.

Izquierda: Jesús Jarata, reservista que purgó condena por el Andahuaylazo: «Nosotros no le tenemos lealtad a una familia, a una esposa, o a un caudillo». Derecha: Ricardo Quiñonez, miembro del nuevo partido de los exantauristas: «De nosotros nunca se ha hablado, todo ha girado siempre en torno a Antauro Humala». (Fotos: Difusión).

Sin embargo, en diciembre del año pasado, habiendo pagado S/ 130 mil, Acuña comunicó a Antauro que ya no lo haría más. Su esposa, Margarita Valle, se opuso a hipotecar las propiedades de su familia por el saldo de la reparación. «Ella no comparte mi mirada política, piensa sobre todo en nuestros hijos», sostiene Acuña. Aun así, hay otros factores que motivan esta decisión.

A fines del año pasado hubo una ruptura entre Virgilio y el Frente Patriótico. “Antauro no puede dirigir una organización política desde la cárcel. Y su familia cree que sí lo puede hacer. El partido no puede guiarse por terceras personas”, confiesa Acuña. El excongresista de Solidaridad Nacional reclamó en su momento la falta de palabra de Humala al dejar de lado a sus compañeros de lucha por anteponer a su esposa Ina Andrade y al hijo de ella en las filas de UPP.

“Eso fue un error imperdonable. Antauro confía mucho en su familia, y esa confianza hace que él cometa errores. Alguien que se equivoca constantemente no puede ser un líder”, asegura Acuña, quien sostiene que no habla con Antauro desde hace un mes. “Conversamos solo dos minutos y no tocamos el tema de la reparación. Aún somos amigos, sigo creyendo que su encarcelamiento es un abuso”, señala.

Virgilio Acuña afirma haberle propuesto a Humala abrir una cuenta corriente para que todos los seguidores del etnocacerismo ayuden a pagar la fianza. “A él le parece una buena idea, pero no toma la decisión porque su familia lo convence de que me voy a quedar con el dinero. Esa falta de voluntad es un síntoma de que está siendo engañado por la familia que no ha aportado ni diez soles”, sentencia Acuña.

Izquierda: Jose Godoy Tueros, organizador del Partido Etnocacerista Antauro. «Si en tres meses Castillo no cumple con su palabra, nosotros pasaremos a ser oposición». Derecha: Godoy junto a miembros del Partido Etnocacerista Antauro. (Fotos: Difusión).

A pesar de haberse alejado del etnocacerismo, el papel de Virgilio Acuña ha vuelto a recobrar importancia desde que Pedro Castillo se instaló en Palacio de Gobierno. En distintas ocasiones, Acuña ha negado que en las reuniones con el presidente se aborde la promesa de indultar a Antauro. “Yo estoy totalmente convencido de que Pedro va a cumplir con su promesa. Él es un hombre de palabra. Hay que esperar que en su momento ocurra”, dice sobre el indulto a Antauro.

Castillo lleva mes y medio en el cargo y el silencio del presidente sobre el ansiado indulto no es alentador para los antauristas. “Actualmente ya no tenemos esperanza en esa posibilidad”, afirma José Godoy. El sector disidente de Humala opina en la misma línea. “A Castillo le falta pantalones y más carácter para liberar a Antauro, porque a todas luces está retrocediendo en su promesa”, apunta Iro Chagua.

El apoyo de los antauristas hacia la candidatura de Pedro Castillo ha sido sólido hasta el final de las elecciones. “Solo en Lima somos más de 200 reservistas que hemos apoyado al profesor como personeros y brindado seguridad en distintos eventos”, sostiene Godoy. El joven etnocacerista, lejos de ser paciente con el proceso judicial de su líder, aprovecha para lanzar un ultimátum con la venia de Antauro: “Si en tres meses Castillo no cumple con su palabra, nosotros pasaremos a ser oposición”.

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