El Ministerio Público investiga el uso irregular de los fondos de la caja chica del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas (CC.FF.AA.) que habría hecho el almirante retirado y actual congresista José Cueto Aservi cuando dirigió la institución entre el 2012 y 2013.
EL FOCO accedió a documentos donde se aprecia la firma de Cueto en solicitudes de alimentos de alta calidad y enseres personales. “Pollo entero corte especial”, “osobuco c/ hueso” y “lomo fino limpio entero”, “huachalomo entero” son algunos de los requerimientos que habría hecho Cueto, según boletas del Comando Conjunto que datan de julio del 2013.

El caso ha sido abierto fines del año pasado y está a cargo de la Segunda Fiscalía Provincial Corporativa Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios a cargo de la fiscal Lizeth Bastidas Arroyo. La investigación oficialmente es «contra quienes resulten responsables», pero todo apunta a Cueto.
El caso fiscal donde los reflectores apuntan al congresista de Renovación Popular se origina en marco del juicio seguido contra el exjefe de Servicios Generales del Comando Conjunto, Marcel Boullosa Chávez. Boullosa, nombrado por Cueto en el cargo, fue condenado en primera instancia a 4 años de pena suspendida por el delito de peculado. La sentencia la dictó el Cuarto Juzgado Penal Unipersonal Especializado en Delitos Cometidos por Funcionarios Públicos en marzo del 2021.
Boullosa y su abogado apelaron la decisión. Fue entonces que, en una de las audiencias, el testigo Miguel Ramírez Canales dio cuenta que tenía un documento titulado “Material eléctrico para la casa del Almirante Cueto”. Dicho documento cuenta con la firma y sello de Marcel Boullosa. Ramírez Canales era electricista y trabajaba para la Marina.

Junto al testimonio de Ramírez existe la declaración de Humberto Sánchez Pachas, quien fuera mayordomo de Cueto, sobre los gastos que salieron de la caja chica para pagar alimentos y bienes personales del ahora congresista. En la lista, además de alimentos exclusivos, hay enseres personales como toallas higiénicas, pasta de dientes y desodorante.
Estos nuevos hechos produjo que, febrero del 2022, la Segunda Sala Penal de Apelaciones de Lima anule el juicio y la condena contra Boullosa, y ordenó enviar copias de los actuados a la Fiscalía de la Nación para que se evalúe una acusación contra Cueto. La Fiscalía ya solicitó el documento original presentado en el juicio contra Boullosa donde el nuevo protagonista es Cueto.
En el juicio contra Boullasa, Cueto fue como testigo en el caso y negó que él tenga que ver con el mal uso de la caja chica del Comando Conjunto de las FF. AA.: “Nunca. Mi persona ejerció el cargo de Jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas de manera íntegra. Ésta pregunta agravia mi honor”. Hoy la historia ha dado un giro.

La declaración de Cueto en aquel juicio buscaba proteger a Boullosa y tirar toda la responsabilidad contra Elizabeth Guerrero Rivas, quien era la encargada suplente del manejo de la caja chica del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas. Walter Chinchay, abogado de Guerrero, niega que su defendida tenga algo que ver en el mal uso de la caja chica, y pide que se investigue a los verdaderos responsables.
EL FOCO se comunicó con el congresista José Cueto a través de su asesor de prensa Kevin Tamay para recoger un comentario para este informe. “No tengo ninguna investigación ni en la fiscalía que menciona ni en otra. En el caso concreto, fui citado como testigo e hice las aclaraciones del caso”, dijo el parlamentario en una primera comunicación. Durante una semana EL FOCO buscó concretar una entrevista con Cueto y mostrarle los documentos donde aparece su firma, pero el congresista ya no volvió a responder las llamadas.