
Reportajes
«No voy a estar tranquila hasta que Dina y Otárola estén tras las rejas»
Un año después de la masacre de Juliaca, Asunta Jumpiri sigue reclamando justicia para su hijo Brayan, un adolescente de 15 años que murió de un disparo en la cabeza. Brayan soñaba con ser policía, y fue asesinado por uno de ellos.