El Poder Judicial le ha dado una manita a una de las familias más ricas del país. Los Dyer, dueños de la agroxportadora Camposol, han conseguido un fallo judicial para que la Sunat no pueda fiscalizar las cuentas bancarias que tienen en los Estados Unidos. La sentencia que benefició a los Dyer está llena de polémicas: la dio un juez que estuvo solo 9 días a cargo del juzgado y fue colocado por María Vidal La Rosa, la expresidenta de la Corte de Lima hoy suspendida por sus vínculos con Andrés Hurtado, alias «Chibolín».
El caso de los Dyer vs Sunat nació en el 2021, cuando el ente recaudador decidió investigar los ingresos en el extranjero que la millonaria familia había tenido entre el 2016 y 2018. La Sunat, recurriendo al convenio de la Asistencia Administrativa Mutua, pidió a los Estados Unidos que envíen la información bancaria de tres integrantes de la familia: Samuel, Piero y Sheyla Dyer Coriat. El primero de ellos es el actual presidente de Camposol y esposo de la influencer y conductora de televisión, María Pía Copello.

Los hermanos Dyer no se quedaron atrás y, en el 2022, decidieron cada uno iniciar procesos de amparo solicitando anular el pedido de la Sunat a los Estados Unidos. Alegaron que las solicitudes de la Sunat no cuentan con resolución judicial o de una comisión investigadora del Congreso. También dijeron que el «derecho al secreto bancario constituye una de las tantas manifestaciones del derecho a la intimidad», por lo cual recurrieron a la vía constitucional.
El 12 de julio de 2024, el Décimo Primer Juzgado Constitucional en Temas Tributarios, Aduaneros e Indecopi, declaró fundada la demanda de los Dyer, cortando la posibilidad de la Sunat de investigar las cuentas bancarias que tienen en el extranjero.
El juez que dio el fallo fue José Carmargo Cabezas, quien estuvo a cargo de la sala solo por 9 días. Camargo fue colocado por María Vidal La Rosa, en ese entonces presidenta de la Corte Superior de Justicia de Lima hoy procesada por supuestamente intercambiar favores con el recluido conductor de televisión Andrés Hurtado, alias «Chibolín». Vidal puso a Camargo en reemplazo de la magistrada Silva Nuñez Riva, quien había tomado licencia sin goce de haber por «razones personales» entre el 9 y 18 de julio de 2024.

«Se declara sin efecto legal alguno la información sobre el detalle de las cuentas bancarias que se encuentran a nombre o en beneficio de la demandantes en los bancos Wells Frago y Truist, y que la Sunat haya obtenido y pueda obtener contravención al derecho al secreto bancarios de los demandantes», dice la sentencia del juez Camargo. La Sunat ha apelado la sentencia y hoy el caso está en una sala superior.
María Vidal está siendo investigada, entre otros temas, por la Autoridad Nacional de Control del Poder Judicial por colocar a jueces para que den una pena benévola a la conductora de televisión Magaly Medina en un juicio por difamación que le entabló el futbolista Jefferson Farfán. Como es público, Medina y María Pía Copello, esposa de Samuel Dyer Coriat, son mejores amigas.

La familia Dyer es una de las más influyentes y ricas del Perú: tienen presencia en la agroexportación, pesca, banca y bienes raíces. Entre sus empresas más conocidas se encuentra Camposol, que posee 17 400 hectáreas de tierra dedicadas a la agroexportación. También fueron dueños de la pesquera Copeinca.
EL FOCO intentó comunicarse con la jueza Silvia Nuñez para saber el motivo de la licencia, pero no contestó nuestros mensajes. Lo mismo ocurrió con el juez José Camargo. También nos comunicamos con la empresa Camposol para entrevistar a Samuel Dyer Coriat, pero no respondieron a las llamadas.