El famoso «Tren de Porky» tardará por lo menos un año en implementarse, funcionará un máximo de cuatro horas y media al día y transportará en el mejor de los casos a 11 250 pasajeros diarios y no 200 000 como dijo la Municipalidad Metropolitana de Lima. EL FOCO accedió al Plan de Negocios de la empresa Ferrovías Central Andina SA, concesionaria del Ferrocarril de la Carretera Central, que deja sin piso a las promesas del alcalde Rafael López Aliaga.
El Plan de Negocios de Ferrovías Central Andina SA fue enviado al Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (Ositrán) y en el documento se lee que, al menos desde 2013, la concesionaria ha intentado usar las vías férreas para el transporte urbano de pasajeros de Lima a Chosica. Una primera revelación del plan es que el servicio operará solo de 5:30 a 7:30 de la mañana y de 5:00 a 7:30 de la tarde, con una frecuencia de salida de cada 30 minutos.
Cada tren contará con cinco vagones con capacidad para 225 pasajeros cada uno. La ecuación entonces es: 1125 pasajeros transportados en cada tren y 11 250 personas movilizadas cada día. El trayecto de 40 kilómetros se recorrerá a 30 km por hora y tomará aproximadamente una hora con treinta y seis minutos. En la primera etapa, según Ferrovías Central Andina SA, se construirán nueve paraderos, distribuidos en puntos clave como Chosica, Ñaña, Huaycán, Santa Clara y Desamparados.

Según el Plan de Negocios de Ferrovías Central Andina SA, se deben hacer cinco trabajos antes que los «Trenes de Porky» entren en operaciones: la construcción de los paraderos, el acondicionamiento de los trenes, la edificación de la zona de parqueo en Chosica, el levantamiento de un taller de mecánica y la implementación del sistema de recaudación. Hacer las cinco obras tomará en cálculos optimistas 360 días.
Desde 1999, el Ferrocarril Central está concesionado a Ferrovías Central Andina SA, empresa presidida por Juan de Dios Olaechea Álvarez Calderón. Según La Encerrona, Olaechea y Rafael López Aliaga tienen una relación empresarial que se remonta a los años noventa, cuando ambos formaron parte del Consorcio Ferrocarriles del Perú, grupo empresarial que obtuvo la licitación de las principales líneas férreas del país. En ese reparto, Olaechea asumió la gestión del Ferrocarril Central a través de su empresa Juan Olaechea y Cía, mientras que López Aliaga operó las líneas del sur y suroriente mediante Ferrocarril Transandino.
Una concesión es un acuerdo mediante el cual el Estado otorga a una empresa privada el derecho de usar y operar un bien público —como es una vía férrea— con la obligación de mantenerlo, mejorarlo y transferir al Estado una parte de los ingresos. Ferrovías Central Andina SA, según información recogida por EL FOCO, buscará una adenda para operar el tren de pasajeros.

El vocero de la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU), Luis Vilela, indicó a EL FOCO que la Municipalidad de Lima se comprometió a presentar una propuesta formal en la que detalle los temas de ejecución de inversiones y estructuración del proyecto. Al cierre de este informe, la propuesta no había llegado.
«En las últimas reuniones, la Municipalidad de Lima manifestó no contar con un esquema definido. Se comprometió a remitir una propuesta formal con el objetivo de que el Ministerio de Transportes y Comunicaciones pueda impulsar la adenda únicamente en lo que respecta a la ejecución de inversiones dentro del tramo concesionado. Aún no tenemos esa información. Nos dijeron que sería remitida a la brevedad», comentó Vilela.
Intentamos recoger un comentario de la Municipalidad de Lima a través de su oficina de prensa, pero no hubo respuesta. Lo mismo ocurrió con la concesionaria Ferrovías Central Andina SA.