Ayer la presidenta Keiko Fujimori dio inicio al conteo regresivo para los juegos Panamericanos y Parapanamericanos Lima 2027. En todo momento a su costado estuvo el presidente del IPD, Sergio Ludeña, un funcionario al que parece importarle poco el dinero público. Así lo demuestran documentos a los que accedió EL FOCO.
En enero de este año, revelamos que Ludeña había contratado a la experiodista Milena Merino con una remuneración de S/ 18,000 al mes sin tener experiencia en el sector. Merino, aprovechando su cercanía con Ludeña, usó uno de los palcos oficiales del IPD para ver con sus amigas el concierto de Bad Bunny.
Debido al reportaje, la Fiscalía abrió una investigación por peculado de uso contra Merino y Ludeña. La relación de ambos data de cuando Ludeña era presidente del club Cienciano y Merino la jefa de Comunicaciones del equipo de fútbol.

Resulta que Merino no era el único caso de flujo de trabajadores entre el club cuzqueño y el IPD. En noviembre del año pasado, apenas entró a la presidencia del IPD, Ludeña hizo que la institución contrate a Isabel Crisanto Cordera para que sea su “asesora en prensa e imagen”.
Por sus servicios, desde noviembre Crisanto ha cobrado al IPD S/ 70,000 vía tres órdenes de servicio. Crisanto, licenciada en Comunicaciones por la Universidad San Martín de Porres, antes de entrar al IPD era la encargada de marketing del Cienciano. También conducía el programa “La hora del papá” y era productora de Cienciano TV.
Otro jale del Cienciano que hizo Ludeña es el bachiller Augusto Mansilla Díaz, quien vía cuatro órdenes de servicio ha facturado S/ 100,000 al IPD. Mansilla veía las redes sociales en Cienciano y en el IPD es el “coordinador de imagen digital” de Ludeña. Mansilla y Crisanto fueron contratados pese a que la oficina de Comunicaciones del IPD tiene ocho funcionarios de planta.

La lluvia de órdenes de servicio en las que Ludeña gastó el dinero del IPD incluye también a una administradora, una especialista en “documentación” y una “analista” exclusivamente contratados para su despacho.
María Fernanda Rosado Salcedo es la administradora que Ludeña contrató para que maneje su oficina institucional. El 19 de noviembre pasado, seis días después de que Ludeña asuma la dirección del IPD, Rosado ganó una orden de servicio por S/ 24,000 para hacer las funciones de “asesora de gestión pública”.
En enero de este año Rosado recibió una nueva orden de servicio, esta vez por S/ 36,000 para encargarse exclusivamente de la “gestión” y “administración” de la oficina de Ludeña. En marzo volvió a ser contratada por S/ 36,000 para seguir ayudando a tiempo completo al presidente del IPD.

Al parecer, la sobrecarga laboral en la oficina de Ludeña era tal que decidieron sumar a dos trabajadoras más. Selheni Derrien Reyes ha recibido desde noviembre cuatro órdenes de servicios que suman S/ 58,500 para dar “seguimiento y asistencia de actividades administrativas para la presidencia del IPD”.
Por su parte, la bachiller en derecho Rebeca Avalos Carazas facturó 39 mil soles a través de dos órdenes para realizar el servicio de “análisis para la presidencia”.
EL FOCO buscó un descargo oficial a través de la Oficina de Comunicaciones del IPD, pero hasta el cierre de esta edición optaron por no responder.