Julio Guzmán provoca un cisma en el Partido Morado

Julio Guzmán provoca un cisma en el Partido Morado

Lluvia de renuncias de dirigentes y militantes debido a que el excandidato se niega a dejar la presidencia de la agrupación política. Guzmán no hace un mea culpa y sostiene que no pasó a la segunda vuelta por culpa del presidente Francisco Sagasti.
Alonso Zambrano

Alonso Zambrano

azambrape@gmail.com

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Julio Guzmán se va quedando cada vez más solo en el Partido Morado. El excandidato presidencial se niega a dejar la dirección de la agrupación y eso ha producido la renuncia de dirigentes del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) y el desmoronamiento de bases regionales. A ello se suma que los tres congresistas electos han decidido hacer caso omiso a sus directivas.

La causa del despelote que se vive actualmente en el Partido Morado es una sola: Guzmán sigue sin hacer un mea culpa de su participación en la primera vuelta y sostiene que el fracaso de su candidatura se debió al presidente Francisco Sagasti.

Guzmán señala que, si Sagasti no hubiera asumido la Presidencia del Gobierno Transitorio, él ahora estaría disputando la segunda vuelta electoral. Ello pese a que informes internos enviados a inicios de febrero a la Presidencia del Partido Morado, a los que tuvo acceso EL FOCO, evidencian que tenía total conocimiento de los errores cometidos por su jefe de campaña, Jonathan Reynaga.

Ayer martes un grupo de dirigentes nacionales del Partido Morado renunciaron a la agrupación política. Informaron que su decisión se debe a que Julio Guzmán se niega a dar un paso al costado y quiere dirigir el proceso de reinscripción del partido.

“Hemos visto cómo la mayoría de la dirección nacional del Partido Morado, y no solo su presidente, han perpetrado un conjunto de acciones que han socavado al partido y lo han conducido a mucho más que lamentables resultados electorales: desprestigio, inoperancia y renuncia a valores fundacionales”, dice el pronunciamiento suscrito por militantes y dirigentes a nivel nacional.

Dirigentes del CEN y de las bases regionales renuncian al Partido Morado. “La mayoría de la dirección nacional ha destruido el proyecto por el que miles de militantes trabajamos a lo largo de estos años”, dice el pronunciamiento.

Entre los firmantes se encuentra Carlo Magno Salcedo, miembro del CEN; Pedro Gamio, subsecretario de Plan de Gobierno; Américo Sánchez, secretario general regional de Lambayeque; y Juan Fonseca, secretario encargado de la Secretaría Nacional de Doctrina. Las renuncias de estos dirigentes morados no fueron las únicas. Raúl Salazar, quien fue el jefe de Plan de Gobierno, también presentó su renuncia la semana pasada. Lo mismo hizo el expersonero legal del Partido Morado, Marco Zevallos.

En una carta enviada al CEN, Zevallos aseguró que la campaña electoral había sido conducida “de manera sectaria” y con personajes designados a dedo por Guzmán. “Si bien no participé en las decisiones del comando de campaña, es lo que toca al ser dirigente nacional. La nula autocrítica y la inconsulta posición ante la 2da vuelta me motivan a ello”, escribió ayer en su cuenta de Twitter.

Las renuncias en el Partido Morado no son una novedad, pues se vienen dando desde que Guzmán quedó décimo el 11 de abril e hizo que el partido perdiera las elecciones. En paralelo, desde hace unas semanas, militantes de las bases regionales han iniciado conversaciones con miembros de la actual Bancada Morada para evaluar la posibilidad de fundar una agrupación política sin Julio Guzmán.

Arriba: Carlo Magno Salcedo, exasesor legal del Partido Morado y miembro del CEN. Presentó su renuncia a la agrupación el martes 18 de mayo. (Foto: Radio Nacional)

La decisión fue tomada por las bases regionales debido a que el excandidato presidencial sigue sin reconocer sus errores y se niega a dar un paso al costado en la dirección del partido. Y es que, luego de la primera vuelta, Guzmán difundió la idea de que el único responsable del fracaso electoral había sido el gobierno de Francisco Sagasti.

Este hecho fue denunciado en una carta enviada al CEN, el 21 de abril, por Carlo Magno Salcedo, exasesor legal del partido y brazo derecho de Sagasti en Palacio de Gobierno. Salcedo inclusive culpó a Angélica Palomino, actual parlamentaria morada, de divulgar una denuncia falsa en su contra con el objetivo de atacar a Sagasti.

“Ella pretende que se divulgue en el partido que prácticamente el único responsable del fracaso electoral es el gobierno de Francisco Sagasti. El cual, según sus propias palabras, le dio la espalda al partido y no contrató en puestos públicos a los militantes (…) Resulta inaceptable pensar que el gobierno debería permitir que los militantes se beneficien y obtengan privilegios por ello. Ese hecho no solo es contrario a nuestros principios, sino que constituye un delito en nuestro país”, escribió Salcedo.

Marco Zevallos: expersonero legal de la agrupación. Anunció su renuncia al CEN del Partido Morado el 20 de abril. (Foto: Andina)

En su intención por mantenerse en la presidencia del partido, entre el 20 de abril y el 8 de mayo, Guzmán pactó reuniones virtuales con las bases regionales. En las citas, junto a Guzmán, participaron Rodolfo Pérez y Johan Castillo, quienes son secretario general y secretario de Organización, respectivamente.

En las reuniones vía Zoom, a cada dirigente de provincias Guzmán se le daba dos minutos para exponer sus reclamos. No había posibilidad de réplica. Uno de los militantes de la base Arequipa increpó a Guzmán por la presencia de Jonathan Reynaga, quien fue el estratega de la campaña electoral y hoy continúa como asesor principal de Guzmán.

“Jonathan Reynaga fue jefe de campaña, pero al final tomó control del partido. Tenía más poder que el propio secretario nacional Rodolfo Pérez, quien siempre fue invisible”, cuenta a esta publicación Wilder Mamani, secretario regional de Plan de Gobierno de Arequipa.

A Julio Guzmán no le fue bien en las reuniones de Zoom que tuvo con las bases de sus partidos. Los reclamos eran numerosos y apuntaban a una renovación general en la cúpula. ¿Qué respondía Guzmán? Sostenía que la renuncia no estaba en sus planes, que las elecciones internas ya estaban acordadas para fin de año y que no iban a adelantarlas.

“A los tres días de la primera vuelta, el señor Beingolea, presidente del PPC, sacó su comunicado renunciando al PPC y comprometiéndose a sumarse al proceso de reinscripción de su partido. A nivel internacional, Pablo Iglesias, líder de Podemos en España, un partido que bajo su conducción tuvo muchísimos logros, renunció a todos sus cargos y se retiró. Eso es asumir tu responsabilidad. La militancia esperaba eso”, dijo un dirigente morado a esta publicación.

Carta enviada por Carlo Magno Salcedo el 21 de abril al Comité Ejecutivo Nacional.

El pasado 1 de febrero, un mes y medio antes de la primera vuelta, Guzmán fue advertido de que su campaña presidencial no iba por buen camino y debía hacer cambios urgentes. Ese día, la Secretaría de Doctrina le hizo llegar un documento titulado “Análisis del contexto electoral”, donde se le alertaba sobre los errores cometidos por Jonathan Reynaga, su jefe de campaña.

EL FOCO accedió al documento, donde en uno de los puntos se lee: “Una manera de respetar al elector que enfrenta precariamente una pandemia mortal es evitar los mensajes frívolos y sin contenido que, desafortunadamente, algunos de nuestros candidatos han transmitido”. También se aconsejaba a Guzmán a “dar la cara” frente a los medios opositores a su candidatura.

“Ante Willax y otros medios de comunicación que nos atacan, es necesario dar la cara y defendernos con una actitud modesta, pero firme ante sus acusaciones”, se lee. El documento informó también sobre las diferencias entre la campaña del 2016 y la del 2021: “Una de las frases que enganchó a muchos jóvenes universitarios en el 2015 fue la de que ‘los políticos no están para hacer tonterías’. Eso ha sido reemplazado por el ‘oe, un emoliente con pancito, ¡habla!’”.

La Secretaría de Doctrina, en el informe, también puso en manifiesto el daño político hecho por el actual parlamentario Daniel Olivares. “Lo que hacemos con una mano lo borramos con subjetividades cuyo efecto en la población ha sido subestimado por el equipo de campaña. Ese fue el caso de la mención a la marihuana en una entrevista entre Julio y Daniel Olivares. (…) No se supo ponderar el impacto de las declaraciones en dicha entrevista sobre el subconsciente de los ciudadanos, sobre todo de los más conservadores”, dice el documento.

SND – Análisis Electoral No… by El Foco

Además de la resistencia a hacer un mea culpa, hubo otro accionar de Julio Guzmán que generó mucho malestar en las bases moradas. El excandidato presidencial ocultó a la militancia que había inscrito el Partido Morado a su nombre ante el Indecopi. Aquello implica que, ante cualquier nuevo proceso de inscripción, nadie más puede usar ese nombre sin su permiso.

“Que el señor Guzmán haya inscrito el nombre del Partido no a nombre de la institución sino a su persona, fue una sorpresa para todos. Y no solo tiene el nombre del partido, sino también el logotipo de los jóvenes morados”, dice el arequipeño Wilder Mamani, quien, en conjunto con otros dirigentes regionales, piden la salida de Guzmán y sus allegados.

Arequipa es una de las bases regiones donde más descontento hay con Guzmán. “La agenda legislativa que sacó el Partido nunca fue consultada. Solo fue escrita por algunas personas. Ni siquiera se consultó con el propio Comité Político. Cosas polémicas que ni siquiera hemos acabado de discutir como el matrimonio igualitario y el aborto nunca fueron consultadas a las bases”, agregó Mamani.

El cisma que se vive al interior del Partido, ocasionado por Julio Guzmán, también ha salpicado a los tres congresistas electos. El último 10 de mayo Guzmán organizó una “Conexión morada”, donde participaron 1000 militantes y dirigentes vía la plataforma Zoom. En la reunión, el líder del Partido Morado sorprendió a la militancia anunciando que había una postura para la segunda vuelta: no apoyar a Keiko Fujimori ni a Pedro Castillo.

Jonathan Reynaga, exjefe de campaña y actual asesor de confianza de Julio Guzmán. Dirigentes y bases regionales pidieron que sea apartado de la cúpula del Partido Morado. (Fuente: Difusión)

En pleno encuentro virtual, Guzmán hizo circular un comunicado que, según él, había sido elaborado con el Comité Político. Guzmán comunicó que quedaba prohibido contradecir el pronunciamiento y aseguró, según los asistentes del encuentro, que era una cuestión de disciplina partidaria. EL FOCO se comunicó con integrantes del Comité Político del Partido Morado, quienes sostienen que la postura del comunicado no les fue consultada.

Los primeros en desobedecer la orden de Guzmán fueron los tres congresistas electos por el Partido Morado: Susel Paredes, Flor Pablo Medina y Edward Málaga. En campaña, Paredes fue una asidua opositora de las decisiones tomadas por Reynaga. Y, luego de emitido el pronunciamiento oficial del Partido, Paredes aseguró en RPP que nunca votaría por Keiko Fujimori e informó que la misma postura era compartida con Edward Málaga y Flor Pablo.

De hecho, Pablo se pronunció también en redes sociales el domingo 16 de mayo: “Hoy puedo decirles que no votaré por Keiko, porque más allá del gobierno de su padre, el fujimorismo bajo su liderazgo ha demostrado abuso de poder, una organización investigada por graves hechos de corrupción, Congreso obstruccionista blindando jueces y fiscales corruptos”. Susel Paredes llegó al Congreso gracias a un acuerdo entre Fuerza Ciudadana y el Partido Morado. Flor Pablo y Edward Málaga son invitados. Desde la facción de Guzmán existe el temor de perder control sobre los congresistas electos. El actual secretario general, Rodolfo Pérez, acaba de perder su curul contra Juntos por el Perú y eso hace que no cuenten con ningún congresista que sea militante.

Antes de la publicación de este informe, EL FOCO se comunicó con Susel Paredes, pero esta se negó a blindar declaraciones. También contactamos al secretario general del Partido Morado, Rodolfo Pérez, quien negó que existan conflictos entre Julio Guzmán y los nuevos congresistas elegidos. “Se reunieron el 15 de mayo. Todo bien”, señaló. También intentamos contactar con el presidente del Partido Morado, Julio Guzmán. Se le escribió vía Telegram y WhatsApp, pero este no atendió ninguno de los mensajes.

En los próximos días se vienen más renuncias en el Partido Morado que amenazan con terminar de desmembrar la agrupación que ha visto en Julio Guzmán su principal problema.

*Nota: El autor de este informe fue voluntario en el grupo “Jóvenes Morados”, entre el 2016 y el 2018.

-Actualización 1 (20/05/2021):

El exjefe de campaña y mano derecha de Julio Guzmán, Jonathan Reynaga, se comunicó con EL FOCO tras la publicación del informe. Reclamó por el hecho de no haberlo contactado pese a que los voceros oficiales del Partido son su secretario general, Rodolfo Pérez, y el excandidato Julio Guzmán. Reynaga afirma que es falso que haya un centralismo en la agrupación. “La renuncia de esos dirigentes y militantes es mero oportunismo político por los resultados. Ellos forman parte de una minoría que perdió en las elecciones internas y otros han intentado influenciar en la decisión del partido para apoyar a ciertos candidatos en la segunda vuelta. (…) Las renuncias no fueron todas por los mismos motivos. Raúl Salazar renunció porque quería que se apoye a Keiko Fujimori. De forma contraria, Marco Zevallos, por su propio interés, quería participar en el equipo técnico de Castillo, algo que ya anunció, y por eso renunció del CEN”, dijo Reynaga.

El asesor de Guzmán también aseguró que los estatutos de la agrupación autorizaban al “comando de campaña”-del cual él formó parte- a tomar decisiones durante la primera vuelta electoral por lo que califica como falsas las declaraciones hechas por el secretario regional de Plan de Gobierno de Arequipa, Wilder Mamani. A continuación, una extracto de la conversación que EL FOCO tuvo con Reynaga, quien autorizó su publicación:

El informe emitido por la Secretaría de Doctrina critica el spot del bus, en el que el señor Guzmán lanza la frase “Habla, ¿un emoliente con pancito? ¿Qué evaluación hace al respecto?

La campaña de Julio Guzmán tuvo muchos matices. Un día sale con Beto Ortiz, CNN y mujeres al mando. Con “Mujeres al mando” sale y canta. Con Beto Ortiz se pelea. Con CNN da una propuesta económica. Todo en un mismo día. Hubo muchos spots, muchas entrevistas, muchos énfasis. Decir que hubo un solo énfasis es erróneo.

¿Ese spot fue idea suya, el del bus?

Quien propuso la idea original fue Susel Paredes y Gloria Montenegro. Surgió en una lluvia de ideas. Se recogió esa idea, no fue de una persona, pero repito de nuevo, no siento que estás tomando mi postura seriamente. Ese mismo día hubo un spot en la mañana y una hora después el discurso de Julio que presenta exactamente lo que esta secretaría de Doctrina indicaba. ¿Por qué la prensa se agarra de ese spot? Porque el mes previo hubo múltiples problemas de la coyuntura política, las muertes y la prensa en general empieza a decir que somos “moradictos”. Se agarraban de cualquier cosa.

Usted no quiere asumir ninguna responsabilidad por la elaboración de ese spot. ¿Se cometió un error o no en su difusión?

Esa no es la pregunta que yo considero correcta. Hay muchos spots, algunos funcionan, otros no. Eso pasa en todos los partidos. No he hecho una evaluación objetiva de si funcionó o no.

Pero luego de las críticas a ese spot, nunca más volvió a hacer una propaganda similar…

Hubo muchas líneas. Incluso un día fue una combativa con Juliana Oxenford, otra media conciliadora con Enrique Chávez. En el mismo día se bailó y se cantó, lo que el equipo de doctrina diría que no sería correcto.

¿Y esa variedad a qué se debió? ¿Querían probar de todo?

No es una cosa de probar de todo. El punto es que Keiko y otros lo hicieron. Es parte de la cultura política y de llegar a medios. ¿Llegamos al nivel de Hernando de Soto de ir con chibolín? Jamás.

-Actualización 2 (21/05/21):

El 18 de mayo, un día antes de la publicación de este informe, también se hizo pública la renuncia de 20 militantes miembros del Comité Político distrital de Chorrillos al Partido Morado. “El Partido Morado, muy a pesar de poseer un ideario, estatutos, reglamentos del partido, fueron empleadas todas estas herramientas en beneficio propio (de Julio Guzmán) y del pequeño grupo que gravitaba alrededor suyo, generándose una autocracia”, dice el comunicado de los renunciantes. Aquí puede leer el íntegro del carta:

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