Opinión

Una corrección a medias

El Ministerio de Salud ha dejado sin sustento técnico al decreto supremo que patologizaba la identidad trans. Categorías como “transexualismo” dejarán de ser válidas como enfermedad mental. La presión del activismo, la sociedad civil y los colegios profesionales tuvo efecto, pero la falta de acceso a los servicios de salud en personas trans sigue siendo un problema urgente.