El último viernes 16, en el concierto del cantante Bad Bunny, hubo una asistente privilegiada. Se trató de Milena Merino Torrejón, ex periodista deportiva, quien usó uno de los palcos del Instituto Peruano del Deporte (IPD) para ver junto a dos de sus amigas el concierto del famoso cantante puertorriqueño.
Merino no es trabajadora de planta del IPD, pero sí tiene una orden de servicio girada por la institución. El documento fue emitido el 19 de noviembre último y es por S/ 24 000. Según la contrato, Merino fue contratada para dar “servicios de gestión de la comunicación institucional” durante un plazo de solo 40 días. Es decir, ganó el equivalente a S/ 18 000 al mes, más que cualquier director del IPD, y teniendo solo bachiller y nula experiencia en el sector público.
La suerte de Merino se debe a su cercanía con el jefe del IPD, Sergio Ludeña, nombrado en el cargo por José Jerí el 14 de noviembre. Cinco días después de que asumió el puesto, Ludeña le dio la orden de servicios a la experiodista. Merino trabajó como jefa de prensa del Cienciano, club que Ludeña dirigió hasta antes de ser jefe del IPD.

Merino fue contratada para “articular acciones comunicacionales con oficinas regionales, áreas técnicas” y “coordinar entrevistas, notas, reportajes, apariciones en medios y oportunidades de exposición pública”, a pesar de que el IPD tiene una oficina de Comunicaciones con 8 funcionarios.
EL FOCO accedió al documento que Merino entregó para justificar el pago de los S/ 24 000. El «entregable», como se conoce al informe, consta de solo 7 páginas, la mayoría de ellas con fotografías del supuesto trabajo que realizó. Según Merino, gracias a sus gestiones, el IPD consiguió 42% más de visibilidad y los Juegos Bolivarianos Ayacucho-Lima 2025 tuvieron un “incremento estimado del 45% en alcance mediático”.
Fueron quizá esos logros los que posibilitaron que Merino vea en un palco del IPD el concierto que Bad Bunny dio el último viernes 16. Merino no ocultó su felicidad y subió a su estado de Instagram fotos de ella en la zona privilegiada junto a dos de sus amigas, Carolina Gamarra y Hilary Cuadros.

Según las imágenes, solo las tres estuvieron en el palco que tuvo una vista envidiable porque daba directamente a la “Casita de Bad Bunny” y al escenario principal. “Concierto con las mejores”, se lee en uno de las publicaciones que hizo Carolina Gamarra etiquetando a Milena Merino y Hilary Cuadros, la otra acompañante.
El Estadio Nacional es un bien público administrado por el IPD. La empresa Shows & Sports Entertainment alquiló el Estadio Nacional para realizar ahí los dos conciertos de Bad Bunny. Según el portal Ticketmaster, encargada de la venta de las entradas, nunca se ofrecieron alquileres de palcos.
Consultados por EL FOCO, en el IPD no precisaron cómo Merino y sus acompañantes tuvieron acceso a un palco durante el concierto de Bad Bunny. “La presencia de personal de la institución o ajena a esta, no obedece a alguna acción que parta de nuestra entidad. De hecho, no existe en nuestros archivos ninguna información al respecto”.
Para esta reportaje buscamos los descargos de Milena Merino, pero no contestó a las llamadas ni los mensajes.